En el pasado mes de mayo, 24 conductores británicos en coches clásicos y modernos condujeron 4.800 kilómetros, desde Londres hasta Jerusalem. Su objetivo? Recaudar fondos para completar y mantener el mayor reservorio artificial de agua del Medio Oriente.
por Wendy Elliman
Estás manejando por las áridas extensiones de un tórrido desierto cuando, con una ronca tos, tu auto se te muere en las manos. No importa. Tomas tu teléfono celular y cinco minutos más tarde aparece un experimentado mecánico con herramientas y repuestos en la mano. Quince minutos después estás nuevamente en viaje. Una loca fantasía? Después de una despedida por parte del alcalde de Westminster, una cena con el príncipe Alberto de Mónaco, una vuelta por el Circuito del Gran Premio de Mónaco con los campeones Stirling Moss y Bruno Giacaneli, una escolta de motos de la policía jordana por el centro de Ammán y encuentros programados con el líder de la oposición británica William Haig y con el presidente de la Knéset en Israel Avraham Burg, esto es algo que realmente está a la par de la travesía.
Este viaje, el tercer Rally London-Jerusalem, cubre 4.800 kilómetros y detrás de los volantes de los Rolls Royces, Bentleys, Chryslers, Chevrolets, Jaguars, Aston Martins, Subarus y Toyotas había cirujanos cardíacos, empresarios, ex políticos y financistas británicos e irlandeses. El rally fue patrocinado por Grafix, una firma londinense de papelería para niños cuyo presidente, Martin Abramson, conducía un Bentley 1996 convertible. Los participantes recaudaron la impresionante suma de U$S 400.000 para completar y mantener el reservorio de agua Besor ubicado en el Desierto del Néguev en Israel.
"Estamos realizando este rally cada dos años desde 1996", dice Gail Seal, presidente del Fondo Nacional Judío (FNJ) de Gran Bretaña e Irlanda, que organiza esta actividad. "Cuando nos acercamos al Automóvil Club Real de Gran Bretaña para que nos ayudaran a planificarlo, nos derivaron al ex conductor de vehículos de rally Martin Hone, quien ha colaborado con nosotros desde entonces".
Hone, cuya primera experiencia en el Medio Oriente fue un rally en Dubai en 1981, goza trabajando con el FNJ a quienes califica de "una banda de aventureros con corazón caritativo". Su función en el rally es fundamental. "Yo fijo el cronograma, veo a los conductores cada mañana, les indico la ruta, el kilometraje y el próximo lugar de encuentro. El camión cargado con repuestos para cada vehículo nos sigue a lo largo del trayecto", explica. La bencina, sin embargo, a veces constituye un problema.
"Como preocupados amigos del medio ambiente, naturalmente empleamos bencina sin plomo", dice Simón Winters, director ejecutivo del FNJ de Gran Bretaña e Irlanda. "Pero en Jordania encontramos solamente una gasolinera que la vendía. Llené mi Chevrolet Camaro 1999 allí y seguí camino al sur a Petra y Akaba. Cuando cruzamos hacia Israel, en Eilat, me quedaba solamente medio litro en el tanque!"
Los automóviles más antiguos eran un Morgan 1975, un Lancia Fulvia Zagato 1970 y un Rolls Royce 1964. Había también un Rover Pb5 de 1973, el orgullo y alegría del difunto Asher Hyman, ex director de Shell Oil, quien legó su amado vehículo al FNJ, que lo renovó y restauró especialmente para el rally.
La más sobresaliente de los conductores fue Judy Woolfendon, de Stratford-upon-Avon. Debido a una atrofia muscular espinal de la que padece, y dificultades respiratorias, necesitó frecuentes paradas y mucho apoyo, pero no obstante se mantuvo en el tiempo establecido y finalizó el trayecto. "Mi sueño era venir a Israel en el año 2000 y a la vez hacer algo por el medio ambiente", explica. "Yo no soy judía, pero eso no hace ninguna diferencia. Fuimos un grupo íntimamente consolidado y recibimos estímulos a todo lo largo del camino. En Jordania la gente salía a las calles para aplaudirnos".
A pesar de haber pasado los días dentro de sus automóviles, los conductores británicos palparon la diferencia de cultura en los países por los que pasaron. "En Europa, la gente nos preguntaba a qué velocidad viajan nuestros autos y cuántos kilómetros rinden por litro", recuerda Winters. "En Israel, nos preguntaban en cuánto los vendíamos". .
El rally bienal se ha hecho tan popular que el FNJ está considerando organizar uno a menor escala en el año intermedio. Se unirá a él Judy Woolfendon? "Sí," dice, "me gustaría hacerlo de nuevo. Pero la próxima vez en un Harley Davidson".