El Tel (montículo) Beit Shemesh cubre alrededor de 3 hectáreas de un monte cerca de la moderna ciudad de Beit Shemesh, a unos 20 km. al oeste de Jerusalem. Da sobre el Valle de Sorek, que se transforma aquí en un fértil valle.
El nombre Beit Shemesh (Casa del Sol) sugiere la deidad que fuera adorada por los habitantes cananeos de la antigua ciudad. La identificación del montículo con la Beit Shemesh bíblica se basa en la descripción geográfica de la Biblia, en el Onomasticón de Eusebio (siglo IV EC) y en el nombre de la aldea árabe Ein Shams, que conserva el antiguo nombre.
La Biblia menciona a Beit Shemesh al describir el límite norte de la Tribu de Judá (Josué 15:10-11) y como una ciudad levítica en el territorio de Judá (Josué 21:16). Beit Shemesh es mencionada también en relación a la devolución del Arca de la Alianza por parte de los filisteos, que la habían capturado en la batalla de Even-Ezer. El arca fue colocada en un carro tirado por vacas en la ciudad filistea de Ekrón y enviada por el Nájal Sorek a Beit Shemesh:
Y las vacas se encaminaron por el camino de Beit Shemesh, y seguían camino recto, andando y bramando, sin apartarse ni a derecha ni a izquierda; y los príncipes de los filisteos fueron tras ellas hasta el límite de Beit Shemesh.
(I Samuel 6:12)
A comienzos del siglo VIII AEC, Beit Shemesh llegó a ser estratégicamente importante porque controlaba el acceso por el oeste al reino de Judá y el camino a su capital, Jerusalem. Fue aquí que tuvo lugar la batalla entre Amasías, rey de Judá, y Joás, rey de Israel (II Reyes 14:11-13). Poco después Beit Shemesh pasó a control filisteo, pero volvió al reino de Judá bajo Ezequías. La ciudad fue destruida por Senaquerib en el año 701 AEC.
Las fuentes talmúdicas describen a Beit Shemesh como una pequeña aldea; en el período bizantino se construyó un gran monasterio fortificado en la parte sureste del tel.
Excavaciones realizadas en Beit Shemesh a comienzos del siglo XX y durante la década del 30 pusieron al descubierto grandes partes del tel, llegando hasta la roca misma. Fueron descubiertas ruinas de varias ciudades sucesivas de la Edad de Bronce y la Edad de Hierro. Pero dichas excavaciones tempranas, en parte túneles cavados a lo largo de los muros de la ciudad, no produjeron resultados claros. El objetivo de las nuevas excavaciones, iniciadas en 1990, es arrojar más luz sobre la historia de la antigua Beit Shemesh.
Las excavaciones actuales se centran en las partes norte y sur del tel, que permanecieron en gran medida intactas. Ya en la primera temporada, se descubrieron las ruinas de algunos impresionantes edificios de la Edad de Hierro, que indican la importancia de la ciudad. En los próximos años la expedición planea dejar al descubierto los restos de la ciudad cananea que precedió a la israelita.
El Periodo de los Jueces
(siglos XII - XI AEC)
Restos de una gran estructura, probablemente un edificio público, fueron puestos al descubierto en la ladera del montículo. Sus murallas, construidas de grandes piedras, indican que tenía un segundo piso. Había también un gran patio empedrado rodeado por muchas habitaciones. Al este de este edificio había muchos edificios sencillos cuyo techo era sostenido por pilares de madera sobre cimientos de piedra. Grandes piedras de molienda y hornos de arcilla dan testimonio de la vida cotidiana de sus habitantes. La ciudad fue destruida (el evento se desconoce) y sus casas quedaron enterradas bajo una gruesa capa de cenizas y ladrillos.
La alfarería empleada por los habitantes de Beit Shemesh durante este período pertenece a la tradición cananea y filistea. Pero los huesos de los animales que consumían corresponden a la dieta típica de los israelitas que habitaban en una zona montañosa. Esos hallazgos indican las influencias culturales de los habitantes de esta ciudad de frontera; es difícil, sin embargo, determinar la identidad étnica específica de éstos - cananea, filistea o israelita.
El Periodo del Reino Unido y del Reino de Juda
(siglos X - VII AEC)