Las ruinas de la antigua aldea judía de Katzrín se encuentran en el centro del Golán, a unos 13 km. al noreste del Mar de Galilea. La aldea fue construida sobre una suave ladera rodeada de campos fértiles. Varios manantiales perennes en el wadi (lecho de río seco) al norte de la aldea le proporcionaban algo de agua, pero la fuente principal era el manantial ubicado en la aldea, desde el cual el agua era canalizada a una pequeña pileta de recolección cortada en la roca de basalto. En el transcurso de los cientos de años de existencia de la aldea el nivel de sus calles subió y hubo que construir muros de contención alrededor de la fuente para permitir seguir extrayendo agua.
La ubicación de Katzrín, mencionada en antiguas fuentes judías, fue identificada a fines del siglo XIX. La sinagoga fue descubierta en 1967 durante un estudio en el que se encontró una antigua lápida con la inscripción en hebreo Rabí Abún, descanse con honor. La sinagoga fue excavada entre 1971 y 1984, y, a comienzos de 1983, se excavaron también casas de la aldea al este de la sinagoga.
Se encontraron algunos restos de la Edad de Hierro, durante la cual se construyó un asentamiento en el período helenista (siglo II AEC). Durante el período romano-bizantino (siglos IV - VII) la aldea creció y prosperó. Luego declinó gradualmente y fue abandonada totalmente en el período mameluco (siglo XIII - XIV).
Los restos de la antigua Katzrín fueron restaurados después del término de las excavaciones: las columnas de la sinagoga están nuevamente en pie, y las casas junto a ella tienen dos pisos de altura y están techadas. En las casas se exhiben muestras de antiguos utensilios domésticos e implementos agrícolas.
La Aldea
Restos de la aldea de Katzrín fueron puestas al descubierto al este de la sinagoga. Los edificios tienen paredes de piedras de basalto ribeteadas particularmente gruesas y las entradas están hechas de piedras largas cuidadosamente labradas. Los edificios de esta antigua aldea estaban bien adaptados al clima de la región: conservaban una temperatura agradable tanto en los fríos inviernos como en los tórridos veranos. Además, el amplio uso de la piedra fue una solución arquitectónica debido a la ausencia de madera en el Golán.
Las excavaciones nos permiten conocer el desarrollo arquitectónico de la aldea desde el período romano (siglos III - IV) hasta el período árabe temprano (siglo VIII). Al principio la unidad de vivienda básica consistía de una gran habitación que daba hacia la calle, con un segundo piso encima. Detrás de la casa había un gran patio, a veces con un cuarto adicional que servía de depósito o cocina.
Con el correr de los años, se agregaron unidades adicionales a esta unidad familiar básica. Así, surgió una densa agrupación de viviendas, desprovista de toda planificación. Cada isla (grupo de edificios rodeado por calles) consistía en varias unidades de vivienda y un gran número de habitaciones y corrales en torno a un patio central. Angostas y sinuosas callejuelas separaban los edificios de la sinagoga.
Dentro de las casas se encontraron jarras de cerámica para almacenamiento y ollas para cocinar, y herramientas para la molienda, todas hechas de piedras de basalto local. Fue sorprendente descubrir muchos tesoros de cientos de monedas cada uno, escondidos bajo los pisos, las entradas y en las paredes de las casas. Uno de dichos tesoros era de 9.000 monedas del siglo IV. Una alta inflación en ese período causó una considerable devaluación de la moneda; se ha sugerido, por lo tanto, que el dinero no estaba escondido para un uso futuro, sino para traer buena suerte, una difundida costumbre entre los aldeanos de la época.
 Reconstrucción de una viviena
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La Sinagoga