Un estudio revela que las madres pueden reconocer a sus criaturas por el olor y el tacto solamente.
por Daniela Ashkenazy
Muchas madres sostienen ser capaces de reconocer el llanto de sus criaturas recién nacidas. Pero, Puede una madre identificar a su bebé por su olor? De acuerdo con la psicóloga de la Universidad Hebrea Sra. Marsha Kaitz, la respuesta es afirmativa, pero eso no es todo: las madres tienen una sensibilidad especial que les permite reconocer a sus criaturas no solamente por el olor, sino también por el tacto.
Los hallazgos son el resultado de una serie de estudios sobre la interacción madre-bebé durante los primeros días después del nacimiento, llevados a cabo por la Dra. Kaitz y sus colegas, en colaboración con el Profesor Arthur Eidelman del Departamento de Neonatología del Centro Médico Shaaréi Tzédek en Jerusalem. Kaitz estaba dispuesta a examinar las sensaciones olfativas y táctiles a raíz de un estudio previo sobre cabras y ovejas que demostró que las capacidades olfativas fomentan el lazo maternal: cabras y ovejas abandonaban o descuidaban a sus crías si se les impedía olfatearlas durante la primera hora después del nacimiento.
En el primer estudio, Kaitz pidió a 42 madres después del parto, que habían pasado al menos una hora con sus recién nacidos, oler tres bolsas que contenían tres camisetas idénticas que acababan de ser sacadas de tres bebés - uno de ellos el propio. Cada madre identificó por el olor a su hijo propio.
El descubrimiento de una mayor sensibilidad táctil paralela fue el resultado de otro estudio sobre los primeros mecanismos del lazo materno. Se solicitó a las madres que participaron en la prueba de identificar a sus criaturas, teniendo los ojos y la nariz cubiertos, de un grupo de tres bebés durmiendo en sus cunas, solamente por medio del tacto - acariciando la piel de las manos de los bebés. De las 68 participantes, un 69% reconoció a su bebé, más del doble de lo que se esperaría de una adivinación al azar. Al preguntárseles cómo reconocían a su propia criatura, la mayoría se refirió a la textura y temperatura del cuerpo, pero aproximadamente un 40% no pudo dar una pista sensorial específica. .
El reconocimiento de los bebés por el tacto, es un don exclusivo de las madres? Cuando Kaitz puso a prueba a 23 padres, pidiéndoles reconocer a su hijo recién nacido de entre tres criaturas acariciando la palma de sus manos - al 61% logró identificar a su propio hijo, un 33% más de lo que se esperaría por azar. Kaitz quedó tan intrigada con los resultados, que ella y sus colegas llevaron a cabo un estudio posterior sobre la conducta táctil de las madres y los padres con sus hijos recién nacidos.
La forma en que los padres tocan a sus criaturas fue estudiada, filmando a madres y padres cuando sujetaban a sus bebés. Los vídeos fueron revisados y la conducta de los padres fue codificada y analizada. Si bien el estudio indicó que la cantidad y la frecuencia de los contactos táctiles era igual entre ambos progenitores, las madres tendían a tocar o acariciar a sus bebés - un gesto de atención y cuidado - mientras los padres les daban palmaditas o los sacudían, un comportamiento más relacionado con el juego.
En un experimento final, Kaitz presentó a las madres una lista de palabras - algunas relacionadas con el bebé y otras, con la naturaleza. Las madres fueron capaces de recordar muchas más palabras relacionadas con el bebé - lo que sugeriría que la memoria de las madres se hace selectiva - se adapta más a los datos pertinentes a la crianza de sus hijos. Cuando se presentó la misma lista a estudiantes, varones y mujeres, que no tenían hijos, las mujeres recordaron más palabras relacionadas con el bebé que sus colegas varones, pero su puntaje fue más bajo que el de las nuevas madres. Según Kaitz, estos resultados indican que las mujeres están "naturalmente adaptadas al bebé incluso antes de ser madres, pero la maternidad las pone más en contacto."