Verdes y azules se reunieron en la Residencia Presidencial en septiembre del 2000 para poner en marcha la nueva fuerza policial ambiental del país - la Policía Verde.
por Shoshana Gabbay
Equipados con sus nuevos uniformes verdes y con jeeps notoriamente marcados con una insignia de seis puntas que lleva el nuevo nombre, la Policía Verde es la idea de la Ministra de Calidad Ambiental Dalia Itzik. El objetivo de la unidad es aumentar la capacidad del Ministerio para poner en efecto la ley, agregando policías uniformados a su antigua Patrulla Ambiental. En la ceremonia, que tuvo lugar poco antes del Año Nuevo Judío, el Presidente Moshé Katsav anunció el comienzo de un nuevo año en el que espera que la degradación ambiental disminuya drásticamente y aumente la conciencia ambiental.
Pocos días antes de la ceremonia inaugural. Itzik delineó algunos de los detalles de la campaña, un importante esfuerzo por imponer la observancia de la ley en ciudades y regiones específicas del país. Acompañada por el Ministro de Seguridad Interior Shlomó Ben-Amí y por el Inspector General de la Policía Yehuda Wilk, Itzik presentó un enfoque de tres puntos destinado a obtener un medio ambiente más limpio: mayor conciencia pública, castigos más severos y una mejor obligación para el cumplimiento de la ley. "En Israel, mucha gente perjudica el medio ambiente porque las multas son bajas", dijo Itzik. "Es hora que aprendamos a tratar el asunto en forma seria, que aumentemos la conciencia pública y reaccionemos enérgicamente contra los infractores, utilizando todos los medios legales que se encuentran a nuestra disposición".
El Inspecto General Wilk señaló que el mandato de la Policía es proporcionar a los ciudadanos del país una calidad de vida, que incluye la calidad ambiental, y que la campaña de aplicación de la ley aumentará el compromiso de la policía con el tema. Conjuntamente con una aplicación en el terreno, Wilk anunció que la conciencia y experiencia ambiental de los oficiales de policía se reforzará por medio de conferencias y días de estudio sobre dichos temas.
Itzik agregó que el nivel de contaminación ambiental disminuirá cuando los contaminadores se vean obligados a "pagar donde les duele: el bolsillo". Avisos en la radio y en los diarios anunciando severas multas por ensuciar y contaminar acompañaron la campaña.
Al término de su primer día de actividad en Jerusalem, los oficiales de la Policía Verde habían emitido multas por arrojar basura en forma ilegal, habían iniciado algunas investigaciones y habían revisado decenas de automóviles - incluyendo el vehículo presidencial - y autobuses para determinar su nivel de contaminación. En los próximos dos meses se llevarán a cabo campañas similares en Tel Aviv, Eilat, Beer Sheva y en el norte del país.
De acuerdo con una reciente encuesta realizada en nombre del Ministerio de Calidad Ambiental, a los israelíes les molestan mucho los disturbios ambientales como la basura en las calles y la contaminación del aire y del agua. Basándose en estos hallazgos, se han instituido nuevas medidas para la implantación de penas inmediatas para todo tipo de infracciones - desde arrojar una colilla de cigarrillo desde un automóvil, hasta el desecho de desperdicios peligrosos por parte de industrias - y se fortaleció la capacidad de implantación de la ley de la Policía Verde. La Policía Verde está decidida a mejorar la calidad ambiental para todos.