LogoAlt
 
MFAES     2000_2009     2001     Oct     Aprender del hebreo

Aprender del hebreo

1 oct 2001
 ISRAEL REVISTA EN LA RED: Octubre 2001
 
     
Aprender del hebreo
 
 

 

 

 

Oficina de Prensa del Gobierno
  El renacimiento del idioma hebreo en el moderno Israel sirve de inspiración para decenas de otras culturas en todo el mundo.

por Simón Griver

El hebreo fue el idioma del Antiguo Testamento, hablado por los israelitas bíblicos durante el período de Primer Templo hace unos tres mil años. Después que los romanos expulsaran a los judíos de su patria ancestral un milenio más tarde, el judaísmo de la diáspora asumió el idioma del país en el que vivía o creó dialectos judíos especiales que mezclaban hebreo con otros lenguajes, como el ídish (judeo-alemán) o el ladino (judeo-español).

No obstante, el pueblo judío nunca olvidó el hebreo y éste siguió siendo el idioma del culto y la literatura, expresando el deseo de retornar a la Tierra de Israel. Cuando los judíos empezaron a retomar a su patria ancestral hace más de un siglo, un inmigrante de Lituania, Eliezer Ben Yehuda, se dedicó a adaptar el idioma bíblico al uso cotidiano moderno. Y de Gales a Azerbaiján, de Cataluña a Nueva Zelanda, muchas de las pequeñas naciones del mundo tomaron aliento de la experiencia de Israel en resucitar una lengua que no tuvo un uso coloquial durante muchos cientos de años.

"El galés es el idioma más influido por la experiencia del hebreo," explica Aninón Schapiro, un investigador de la Academia del Idioma Hebreo. En la década de 1960, se estableció una red nacional de clases de idioma galés, basada en el modelo hebreo." Efectivamente los galeses todavía se refieren a la clase de idioma galés como un "updn", el nombre dado a las clases diseñadas especialmente para que nuevos inmigrantes aprendan el hebreo moderno (Ivrit). "Por supuesto los galeses han afrontado un problema diferente," continúa Schapiro. "Allí el número de personas que habla el galés de nacimiento se vio erosionado por la influencia del inglés. Con la ayuda de ulpanim, esa tendencia fue revertida." Ha habido un renacimiento similar en España, donde los idiomas catalán y vasco han logrado un gran incremento desde la muerte de Franco, quien los suprimió. En la década de 1980 una delegación de catalanes visitó Israel para estudiar los métodos usados en los ulpanim.

En Israel el ulpán es esencial. Los nuevos inmigrantes siguen un curso básico de cinco meses, con la opción de continuar estudios avanzados. La Agencia Judía, el ente responsable por la inmigración, mantiene también una red de ulpanim en todo el mundo para aquellas personas que planifican inmigrar y quieren ya empezar a estudiar el idioma. En la década de 1990, funcionarios de la Agencia Judía que estaban en la ex Unión Soviética para enseñar hebreo a inmigrantes judíos en potencia, ayudaron a los recientemente independizados pueblos de Azerbaiján, Uzbequistán y Georgia a revivir sus lenguas nacionales. "Aquí el problema no era tanto enseñar el idioma hablado - muchos millones de personas lo hablaban en forma fluida - sino revivir el idioma escrito," observa Schapiro. "Por ejemplo, en Azerbaiján personas que sólo leían el alfabeto ruso cirilico tuvieron que aprender el alfabeto latino."

Aprender el hebreo suele ser un proceso más complejo que estudiar otros idiomas porque tiene su propio alefato y se escribe de derecha a izquierda. Los inmigrantes adultos nunca se liberan totalmente de su acento o de los errores de sintaxis, pero los niños parecen tomar el idioma como pato en el agua y suelen dominarlo en pocos meses.

Los estudiosos creen que el éxito del renacimiento del hebreo se debe al hecho de que la sociedad israelí está formada por inmigrantes de más de 100 países diferentes, lo que hace del ivrit el único idioma que todos tienen en común. Los inmigrantes no tienen otra alternativa que aprender y hablar ivrit si desean comunicarse con sus vecinos. En otros lugares del mundo la gente suele ya tener un idioma común, lo que hace mucho más difícil revivir su lengua ancestral. En definitiva, se requiere una firme determinación para revivir un idioma. Los primeros pobladores judíos en Israel hablaban entre ellos solamente en ivrit pero dedicaban una hora al día a hablar en ruso o ídish para poder tomar decisiones. Ben Yehuda mismo insistía en hablar con su madre y con su esposa en hebreo, aun cuando ellas no entendieran ni una palabra de lo que les decía.

 
E-mail to a friend
Print the article
Add to my bookmarks
Also available in
  English
  French
   
 
   
 
     Hebrew     
 
Copyright ©2004 The State of Israel. All rights reserved   Terms of use   Use of cookies