Al igual que tantas otras ciudades de Israel, Ashdod es joven y vibrante, impregnada de historia antigua y rodeada de naturaleza.
por Simón Griver
Ciudad portuaria sobre el Mediterráneo, Ashdod ha tenido un dinámico crecimiento en la última década, al haber recibido más nuevos inmigrantes que ninguna otra ciudad en Israel. Alrededor de 70.000 recién llegados, en su mayoría de la ex Unión Soviética, han hecho aumentar la población de la ciudad a 190.000 habitantes, convirtiendo a Ashdod en la ciudad de más rápido crecimiento de Israel y la quinta en tamaño.
Pero para Ashdod nuevos habitantes no son una novedad. Dada su ubicación estratégica sobre la planicie costera sur del país, ha estado habitada durante casi cuatro milenios. Excavaciones arqueológicas han puesto al descubierto restos de no menos de 23 ciudades desde la Edad de Bronce. Si bien es conocida principalmente como la capital de los filisteos en los tiempos bíblicos, Ashdod fue también un importante puerto de los imperios griego y romano, y albergó a una floreciente comunidad judía hasta el siglo VII. A díferelicia de la ciudad moderna, que comprende el puerto, la ciudad antigua estaba situada sobre la vía maris, la ruta comercial próxima, pero no sobre, el mar. Había una ciudad portuaria separada sobre la costa, conocida como Ashdod Yam ("Ashdod sobre el rnar"). Hacia la Edad Media todo lo que quedó de este otrora gran puerto fue una pequeña aldea en desmoronamiento.
La Ashdod moderna fue fundada en 1956 (y recibió el status municipal 12 años más tarde), como el segundo puerto de aguas profundas de Israel, después de Haífa. Con una ubicación ideal para servir a Jerusalem, 66 kilómetros al este, y a Tel Aviv, 40 kilómetros al norte, el puerto hoy en día está a punto de superar al de Haifa en tamaño. El Puerto de Ashdod atiende el 46% de la carga marítima del pais, y se prevé que el Puerto Jubileo, actualmente en construcción para ser completado en el año 2004, duplicará su capacidad.
"A pesar de su intenso desarrollo," sostiene el alcalde Zvi Zilker, "hemos hecho todos los esfuerzos para erigir una ciudad atractiva que ofrezca a sus habitantes alta calidad de vida." Efectivamente, sus amplias avenidas, sus espaciosas y estéticas áreas públicas e instalaciones, han atraído no solamente nuevos inmigrantes sino a muchas parejas jovenes del gran Tel Aviv interesados por la posibilidad de una vivienda más barata en la ciudad. Más aún, no faltan las posibilidades de trabajo: la ciudad es sede de importantes compañías de electrónica, biotecnología, fármacos, productos químicos, plásticos, metales, papeles y muebles. Están en planeamiento nuevas zonas industriales y parques de alta tecnología.