(Comunicado del Asesor de Prensa del Primer Ministro)
Jerusalem, 24 de diciembre del 2001
En vísperas de Navidad, hago extensivas, en nombre del pueblo y del gobierno de Israe,l mis más calidas bendiciones a todos los cristianos de Israel y del mundo así como a la Santa Sede.
Como Estado democrático, y con el espíritu de la Declaración de la Independencia, Israel ha enarbolado en su estandarte, desde el día de su creación, la libertad de culto, credo y el libre acceso a los Lugares Santos para los fieles de todas las religiones. Así lo ha hecho anteriormente y así continuará haciéndolo en el futuro.
Como Pueblo del Libro que ha existido ininterrumpidamente durante cerca de 4.000 años y que ha regresado a la tierra que se le había prometido, reconocemos la santidad que tiene Israel para los musulmanes, los cristianos y los creyentes de otras religiones.
El Gobierno de Israel da la bienvenida a todos aquellos que han venido a celebrar la fiesta de Navidad así como comunica que ha tomado todas las medidas necesarias para facilitar en la medida de lo posible la libertad y el acceso al culto.
En esta festividad, que representa la aspiración del mundo cristiano a la paz, oramos para que el año 2002 nos depare la victoria de las fuerzas de la luz, la libertad y la paz frente a la oscuridad y el terrorismo a los cuales se encuentra confrontado hoy el mundo libre.
Desde Jerusalem, capital eterna y reunificada del pueblo judío y ciudad de paz, espero que sea éste un año portador de paz, seguridad y prosperidad para los cristianos y todos los pueblos del mundo que aspiran a la paz.