Un estudio demuestra que comiendo un caqui mediano (aprox. 100 gramos) por día se puede mantener alejado al médico en forma más efectiva que con la manzana tradicional
por Judy Siegel-Itzkovich
La Dra. Shela Gorinstein, una investigadora asociada en el Departamento de Química Médica de la Escuela de Farmacia de la Universidad Hebrea de Jerusalem, sostiene que el caqui puede contener un cóctel de ingredientes beneficiosos capaces de reducir significativamente el riesgo de padecer de aterosclerosis - una forma de arteriosclerosis - la obstrucción de las arterias en el corazón y el cerebro.
El caqui - una dulce fruta con forma de tomate anaranjado y una cáscara brillante - fue cultivado originalmente hace miles de años atrás en China. Fue introducido en Francia y otros países del Mediterráneo en el siglo XIX, pero su existencia en el Medio Oriente ya era bien conocida; se lo menciona varias veces en textos tradicionales judíos que datan de los siglos III - V. Israel ha ampliado ahora la industria del caqui especialmente en la región del Sharón al norte de Tel Aviv, y los caquis son conocidos en el extranjero como el fruto Sharón.
Gorinstein condujo el estudio junto con el Profesor Simón Trakhtenberg del Departamento de Cardiología en el Hospital Kaplan en Rejovot y con un grupo de químicos orgánicos, biólogos y técnicos en alimentación de Polonia, Bulgaria y España. La investigación fue llevada a cabo con 12 ejemplos diferentes de caquis y manzanas cultivados en el país; el equipo descubrió que los caquis contienen concentraciones significativamente más altas de fibras dietéticas (especialmente en la cáscara), minerales, polifenoles (antioxidantes) que las manzanas. Todos estos elementos son importantes para combatir la obstrucción de las arterias coronarias y cerebrales, que pueden causar ataques cardíacos y cerebrales - la principal causa de muerte en el mundo occidental. Los resultados del estudio aparecieron el 1o de febrero 2001 en la edición de Internet de la Revista de Química Agrícola y Alimentaria, una publicación mensual de la Sociedad Química Estadounidense.
En un estudio anterior, el Profesor Trakhtenberg había podido demostrar que los caquis mejoraban el metabolismo de lípidos (grasas) en las ratas; ahora está planeando probar la fruta en pacientes cardíacos en el Hospital Kaplan.
A pesar que existe el temor de que el consumo excesivo de caqui puede causar obstrucciones intestinales, el experto en cultivo de la fruta Dr. Amós Rosenfeld, del Instituto Volcani de Investigación Agrícola en Beit Dagán insiste que es infundado. "No hay absolutamente ningún peligro en el consumo del caqui salvo para un pequeño grupo de personas que han sido sometidas a una operación de úlcera estomacal", sostiene Rosenfeld. "Un nervio en el estómago de esos pacientes está afectado y reduce la cantidad de acidez en el estómago. El caqui contiene una sustancia química llamada tanino que también se encuentra en otras plantas como el té. Con menos acidez en el estómago, el consumo de caquis que contienen tanino puede causar una obstrucción en el colon. Para cualquier otra persona no hay
ningún peligro. Se pueden comer frescos - duros o blandos - cocidos o secos."
Gorinstein sostiene que su investigación fue el primer estudio comparativo de caquis y manzanas en el mundo que evalúa sus capacidades anti-aterosclerosis. "Pero", subraya, "es importante incluir en la dieta diaria otras frutas que ayudan también a cuidarse de la enfermedad."