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Construir juntos para la paz y el desarrollo

3 abr 2001
 REVISTA SHALOM, 2000, No. 3
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Construir juntos para la paz y el desarrollo
Ruth Seligman

 
 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Dr. Yehuda Paz
Foto: Vera Etzion

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Yehuda Paz y Vivian Silver
Foto: Vera Etzion
 

"El rasgo más decisivo de nuestra era es la rapidez y la amplitud de los cambios: en ciencia y tecnología, pero no menos que ello en el ámbito político y social". Así lo afirma el Dr. Yehudah Paz, el dinámico presidente y director académico del recién creado nisped (Instituto del Néguev para Estrategias de Paz y Desarrollo). Éste es una asociación independiente, sin fines de lucro, adscrita al Colegio Universitario del Néguev, dentro del cual goza de plena independencia académica y administrativa. El nisped es también el más joven miembro de la familia de mashav y una de sus actividades principales son los cursos que lleva a cabo en asociación con mashav (Centro de Cooperación Internacional del Ministerio de Relaciones Exteriores).

"Nuestra preocupación primordial -explica Paz- atañe a las sociedades en transición, que están atravesando procesos de transformación fundamental: de conflicto a solución de conflictos; de la rigidez de economías centralizadas y dictadura política a la democracia y la economía de mercado libre; y de pobreza y dependencia a desarrollo humano sostenible y avance socioeconómico. Estos cambios se están produciendo con gran rapidez. Así, por ejemplo, si alguien hubiera dicho en 1988 que en menos de dos años el mundo presenciaría la disolución de la Unión Soviética y el fin del apartheid en Sudáfrica, nadie lo hubiera creído. Esta rapidez en los cambios -subraya- produce una especie de vértigo social y filosófico. Muchos se se sienten atemorizados cuando las certezas y verdades que guiaban su vida se tambalean y se vienen abajo."

El nisped, que abrió sus puertas en enero de 1998, es un centro de educación, formación, consultoría, investigación, y desarrollo de proyectos, para las sociedades en transición. Paz admite que hay grandes diferencias entre ellas en situación, ritmo de cambio y logros, pero según explica "todas tienen elementos comunes". Uno de los principales es el papel central de la sociedad civil en esas transiciones. "La sociedad civil -aclara- es un término genérico que designa a grupos y organizaciones voluntarias, no estatales, centradas en el individuo. Abarca asociaciones comunitarias, agrupaciones femeninas y juveniles, cooperativas, pequeñas y medianas empresas, organizaciones laborales y otras, o sea todos los organismos que dan al individuo cierto control de su propio destino, le potencian de un modo real." Paz está convencido de la necesidad de intensificar y ampliar la implicación de la sociedad civil en la evolución positiva de esas transformaciones. Así, en la solución de conflictos, "un proceso de paz duradero debe ir vinculado con un proceso persona-a-persona, que actúe paralelamente al proceso político".

mashav comparte esa convicción y reconoce la conexión entre la solución de conflictos (y otras transformaciones principales) y el desarrollo humano sostenible. "Si la vida de las personas no cambia al llegar la paz -explica Paz-, entonces el propio proceso de paz degenerará. Si la vida de la gente no mejora, si no tienen mejores esperanzas para su porvenir y el de sus hijos, entonces pueden pasar con facilidad de la decepción y el cinismo a un odio renovado y de allí, la distancia a la violencia es muy corta. Cuando hablamos de desarrollo en este contexto o en cualquier otro -agrega- pensamos en algo más que en desarrollo económico. Debemos centrarnos también en el desarrollo del recurso humano, que es la clave del potencial y la capacidad de adelanto. También nos deben preocupar los aspectos sociales del desarrollo -educación, salud y bienestar- y la promoción de la democracia y los derechos humanos, mayor equidad y más amplias oportunidades, la cultura nacional y el respeto a la ecología. En resumen, un desarrollo sostenible, centrado en el ser humano, como concepto integral."

Conforme a estos lineamientos, que han guiado al nisped desde su creación, se hace énfasis en cursos y talleres para los palestinos. Según explica Vivian Silver, director ejecutivo del nisped: "Trabajamos junto con ellos para desarrollar una sociedad basada en un sistema de valores que abarca los derechos de la mujer, la democracia, la erradicación de la pobreza y una mejor distribución de los recursos".

En 1999, de los 18 cursos y talleres llevados a cabo por el nisped, 10 eran para palestinos. Los nombres de esos cursos demuestran el enfoque y la amplitud de las preocupaciones del Instituto. De estos diez, los siete siguientes se realizaron en cooperación con mashav: "Sistemas de apoyo a la pequeña empresa", "Papel de las ongs en el proceso de paz", "Gestión de recursos humanos", "Papel de la sociedad civil en la construcción de la paz", "Promoción de liderazgo femenino", "Contribución de organizaciones voluntarias a la administración municipal" y "Promoción de liderazgo juvenil".

Otro taller, "Promoción empresarial entre las mujeres palestinas" se llevó a cabo en cooperación con el Centro Peres pro Paz, uno de cuyos consultores es el propio Dr. Yehudah Paz. Otros dos talleres se realizaron en asociación con la Organización Internacional del Trabajo (oit).

Al trabajar con una amplia gama de organizaciones no gubernamentales (ongs) de la Autoridad Palestina, el nisped está demostrando su profunda creencia en la imporancia y necesidad de hacer participar a la sociedad civil en tantas facetas del proceso de paz como sea posible. Las palabras clave son "trabajar juntos". Como dice Paz: "Juntos planeamos, organizamos, ejecutamos y evaluamos los cursos, sobre una base de plena asociación. Los cursos se dictan en árabe, la primera mitad de cada uno en la sede del nisped (en el Colegio Universitario del Néguev, con residencia para los estudiantes en el hostal del Kibutz Ruhama) y la otra mitad en Gaza o en Cisjordania. Todo ello ayuda a crear una situación sana, de asociación entre iguales. Detrás de toda nuestra programación está una preocupación constante: Construyamos juntos."

"Juntos" es también la característica dominante del creciente número de conexiones regionales e internacionales del nisped . Así, realiza cursos en cooperación con el Ministerio del Comercio de Jordania y está desarrollando relaciones de trabajo con organismos egipcios. El nisped tiene conexiones especialmente amplias con organismos palestinos, entre ellos 25 ongs y varios ministerios. En la esfera internacional, el nisped ha desarrollado, en su breve existencia, estrechas relaciones de cooperación con varios organismos de la onu: sirve de centro del programa shift (Shaping our Future Together - Configurar juntos nuestro futuro) una inciativa del programa de paz persona-a-persona de la Organización Internacional del Trabajo, que aspira a promover una variedad de proyectos emprendidos conjuntamente por ongs israelíes y palestinas; está poniendo en marcha un programa patrocinado por la unesco cuyo objetivo es profundizar el conocimiento recíproco de la lengua y la cultura israelí y palestina entre los maestros y alumnos de escuelas secundarias; en cooperación con unido (UN Industrial Development Organization - Organización de Desarrollo Industrial de la onu); está iniciando programas de capacitación para países de América Latina y África, enfocados en los sistemas de apoyo a las pequeñas y medianas empresas. En Israel, además de su asociación con mashav, el nisped ha desarrollado relaciones de trabajo con varios organismos, e incluso ha creado un marco de consultoría llamado Plan-Dev, que ofrece servicios de planificación y evaluación para proyectos de desarrollo en todo el mundo.

Un acuerdo adicional de conexión permanente e institucionalizada se ha iniciado con la firma de un memorandum de entendimiento con la wasme, la Asociación Mundial de Pequeñas y Medianas Empresas. El primer curso conjunto tuvo lugar en los meses de noviembre y diciembre de 1999, con la participación del secretario general de la wasme. El nisped encabeza ahora la división de capacitación de la wasme. Ya ha realizado otros cursos, entre ellos uno en portugués, para brasileños, en cooperación con la cámara de comercio Israel-Brasil.

"Otorgamos gran peso a la promoción de las pequeñas y medianas e, ya que son una herramienta importante para la reconstrucción económica y ayudan al individuo a desarrollar su iniciativa, enseñándole a ayudarse a sí mismo, lo cual es especialmente importante para quienes viven en sociedades en transición, o sea aquellas que están sufriendo profundos cambios."

Consciente de la importancia de esas empresas, el nisped ha creado una subdivisión: el Centro Internacional de Promoción de la Pequeña y Mediana Empresa (incep-sme), que ofrece formación, promoción de proyectos y servicios de consultoría. La encabeza Shmuel Bahat, fundador y ex director de la Autoridad israelí de la pequeña empresa.

Paz ha dedicado largos años de su vida a promover la creación y la influencia de las cooperativas que son - según explica- "empresas pertenecientes a quienes las administran y las usan. Son también herramientas importantes de autoayuda y de desarrollo económico". Para ello el nisped está poniendo en marcha una nueva subdivisión: el Centro Internacional de Estudios Cooperativos (incecos), que se dedicará a formación, desarrollo de proyectos y consultoría sobre y para cooperativas.

Paz es un hombre de visión, con la capacidad de traducir sus ideas a programas pragmáticos. El nisped es su "criatura", un centro que el ideó, planeó y dirige. "Al buscar apoyo institucional -observa- fue muy satisfactorio y emocionante descubrir que mashav reconoció nuestro potencial y nos dio su aprobación y su pleno apoyo. Y en verdad somos importantes para mashav, porque ellos están cada vez más implicados en los temas que nos interesan a nosotros."

La idea de Paz también fue acogida favorablemente por el Colegio Universitario del Néguev, una institución independiente, que confiere títulos y que está afiliada a la Universidad Ben-Gurión. El Colegio, situado en los alrededores de Sderot (a unos 21 kilómetros de Gaza) es el Colegio regional mayor de Israel, que cuenta con 9.000 alumnos en sus programas académicos y en sus marcos educativos para adultos y para la comunidad.

"Fue un verdadero consenso entre nosotros y el Colegio -explica Paz-, nos han apoyado desde un principio, porque ellos también querían contribuir al proceso de paz. Estamos en relación simbiótica con el Colegio: han puesto a nuestra disposición aulas y ellos son quienes otorgan los diplomas a los egresados de nuestros cursos. A su vez, el Colegio se beneficia con la labor que realizamos y la orientación que seguimos. Así, por ejemplo, hasta que se inció nuestra relación, el Colegio tenía un solo egresado palestino, que por cierto ahora dirige la Oficina israelí de la Autoridad Palestina; ahora tienen más de 600 estudiantes palestinos cada año, que participan en cursos y talleres del nisped.

Al escuchar a Paz se comprende que su labor en el nisped es la culminación lógica de lo que ha hecho en el pasado, durante una vida dedicada a ayudar a otros a cooperar para construir sociedades morales, éticas y justas.

Yehuda Paz nació en Estados Unidos en 1930 y vino a vivir en Israel en 1950 con su esposa, Ruth. "El Estado de Israel acababa de nacer y queríamos ser parte de este renacimiento nacional y judío. Cómo podíamos no participar en esto?" - exclama. Más aún que su deseo de integrarse en el nuevo Estado, estaba la responsabilidad moral que sentían él y su esposa de intentar construir una sociedad mejor, contribuir a promover valores y relaciones universales. "No creíamos que después de 2000 años en el exilio, el pueblo judío debía crear un país pequeño sin más, aún si en él se hablase hebreo. Sentíamos que el fin del exilio debía marcar el nacimiento de una sociedad ética, que sirviera de "luz de las naciones".

El destino lógico para la pareja Paz era el kibutz, esta forma específicamente israelí de vida comunal, donde los valores primordiales son el bien de la comunidad y la igualdad de derechos para todos y "donde existe -dice Paz- el imperativo moral de traducir las creencias de uno a realidades concretas. Si uno cree en algo, debe luchar por ello y nosotros creíamos en el derecho del Estado de Israel a existir y, más importante todavía, en la necesidad de dar un contenido y un significado a esa existencia." El kibutz en el cual se asentó la pareja Paz era Kisufim, en el Néguev, el sur de Israel, un kibutz que ayudaron a fundar y donde viven hasta hoy. Paz ha ejercido las funciones de secretario general y de tesorero del kibutz y también ha desempeñado cargos importantes en el Movimiento Unido de los Kibutz, la Histadrut (Confederación General de Sindicatos), la Agencia Judía y el Partido Laborista israelí.

Paz es ante todo un educador en el sentido más amplio de la palabra, alguien que desea ayudar a otros a desarrollar sus capacidades innatas y su potencial. En los años 60, después de dedicarse durante diez años a producir cultivos anuales en su kibutz, se convirtió en maestro, y más tarde director, de la escuela del kibutz Kisufim y en los años 70 pasó a ser director de la escuela secundaria regional de Maale Habesor. Desde entonces ha dictado clases en el Colegio Universitario del Néguev, en la Universidad Ben Gurión, en el centro de Educación Efal del Movimiento Unido de los Kibutz, y en universidades de distintos lugares del mundo.

Yehuda Paz inició su conexión con la cooperación para el desarrollo (y su relación de veinte años con mashav) en 1980, cuando se convirtió en director administrativo y académico del Instituto Afro-Asiático, fundado por la Histadrut en 1958, la más antigua institución de Israel dedicada a la cooperación para el desarrollo (en el mismo año se fundó también mashav). El Instituto se centró en la formación de líderes para organizaciones sindicales, cooperativas y comunitarias y el reforzamiento de su contribución al desarrollo. En 1993, el Dr. Paz promovió la fusión del Instituto Afro-Asiático con el Centro de Estudios Cooperativos y Laborales para América Latina y con el Instituto para Europa Central y del Este (más tarde se creó la división del Oriente Medio), formándose así el Instituto Internacional, que él mismo encabezó como director administrativo y de estudios hasta el día de su jubilación, a principios de 1997. Durante esos 17 años, estos institutos de estudios cooperativos de mashav gozaron de reconocimiento en todo el mundo como líderes en su campo. Bajo la dirección de Paz, los institutos llevaron a cabo -con el apoyo de mashav- centenares de cursos en Israel y en el exterior, a los que asistieron en total más de 18.000 participantes de 145 países. Entre esos miles de egresados se cuentan hoy docenas de presidentes, primeros ministros, ministros y diputados, centenares de dirigentes de sindicatos, cooperativas, organizaciones femeninas y juveniles, y otros grupos, así como miles de hombres y mujeres que gracias a sus estudios en el Instituto Afro-Asiático y en el Instituto Internacional ampliaron sus horizontes, mejoraron su capacidad personal y reforzaron su compromiso con el desarrollo de su país, y al mismo tiempo sus lazos de amistad con Israel.

Paz ha acumulado una lista interminable de amigos y de contactos en prácticamente todos los países del mundo, así como un inmenso acervo de anécdotas, relatos y recuerdos. Entre los recuerdos más emocionantes están los que se refieren a la amistad leal y el contacto constante que mantuvieron movimientos y dirigentes de casi todos los países de África y Asia con el Instituto durante los años 80, a pesar de que muchos gobiernos (casi todos los de África) habían roto sus relaciones diplomáticas con Israel; la intensa labor de formación de liderazgo con y para las principales organizaciones de la comunidad negra de Sudáfrica, de comienzos de la década de los 80 en adelante, en los años más difíciles del apartheid, en los que más de 500 dirigentes, hombres y mujeres, estudiaron en el Instituto Afro-Asiático; los primeros programas en Israel para dirigentes de las cooperativas y los sindicatos libres renacidos en la ex Unión Soviética y los países del este europeo a principios de los años 90, después de la era comunista; los primeros talleres con participantes palestinos poco después de la firma de los acuerdos de Oslo en 1993, y muchos más.

"En esos años luchábamos cuna multitud de problemas cotidianos, desde escasez crónica de recursos hasta obstáculos burocráticos, desde disputas político-ideológicas hasta embrollos administrativos -dice Paz- pero nadie podría haber pedido o haber soñado con una vida en la que cada día y cada actividad fueran más ricos en significado, en valor ético y social, en sentimiento de realización efectiva, en contacto constante con hombres y mujeres de carácter, que la que yo viví durante esos años. Quiero agregar en lo tocante a mashav, que aunque durante esos años se sucedieron en Israel gobiernos de muy distintas orientaciones políticas, nunca faltó el apoyo de mashav a estas tareas, que tenían un valor patente por sí mismas y para el verdadero espíritu de Israel."

Paz ve una conexión entre su vida, sus ideas y su trabajo y las que guían a mashav. "Siempre he considerado las actividades de Israel en coperación para el desarrollo como una tarea multifacética. Es importante, sin duda, en términos de amistad hacia nuestro país, en términos de fortalecimiento de relaciones políticas y económicas, en términos de presencia global de Israel. Pero para mí, su valor esencial, su importancia real, está en el hecho de que el espíritu y la práctica de su compromiso para con el progreso social y económico, la construcción de un mundo mejor, la ayuda a gente de todas partes para desarrollar sociedades basadas en principios de justicia social, ayuda mutua y equidad son la expresión más genuina de lo que deseamos y esperamos que puede y debe ser el Israel renacido. Esa actividad, es en buena medida, el alma, el núcleo rico en valores, de toda política exterior, por muy realista y pragmática que sea. Es la expresión moderna de lo que en la tradición judía se llama tikún olam - mejorar el mundo, un precepto que nos incumbe a todos. La búsqueda de esta clase de Israel, de una vida de significado y valor, no menos que la búsqueda de nuestras raíces, es lo que me trajo a Israel y guió mi vida y mi trabajo. Y eso es lo que dejo como buena herencia a nuestros cuatro hijos, a sus cónyuges y a nuestros seis nietos."

Sin embargo, Paz no es sólo un teórico; es también un activista hondamente dedicado, cuyas relaciones y compromisos nacionales e internacionales, de notable amplitud, abarcan entre otros la función de consultor de la Fundación Bernard Van Leer de La Haya, Holanda, y de la oit en Ginebra, Suiza.

El interés de Paz en la creación y promoción de cooperativas se refleja en sus relaciones con la Alianza Cooperativa Internacional, la mayor ong del mundo, con más de 750 millones de miembros a través del mundo. Paz es miembro de la Junta Ejecutiva, presidente del Comité Global de Desarrollo de los Recursos Humanos y vicepresidente de la región Asia-Pacífico.

Paz es también el autor de numerosos estudios, monografías, artículos y textos, y profesor invitado en universidades de todo el mundo: EE.UU., Europa, India, China y Japón. Como si todo esto no bastara, en su tiempo "libre" Paz toca el oboe y dicta conferencias sobre la guerra de independencia de los EE.UU., un tema de investigación al que se dedica por afición.

Como trasfondo de todo su trabajo, sus contactos y sus intereses, está la preocupación de Paz con la naturaleza ética, moral, de la sociedad. Aspira a lograr que se creen sociedades que mantengan instituciones de democratización, justicia social y responsabilidad. "Al ir cambiando la sociedad -dice- debe existir cohesión moral detrás de las instituciones que desarrolla; de lo contrario no hay esperanza de que un proceso de paz tenga éxito y perdure."

Paz, sin embargo, es optimista por naturaleza. Siempre vivió y actuó conforme a su convicción de que los seres humanos tienen capacidad para fijar su destino de un modo moral y ético. En el nisped, Paz ha fundido años de enseñanza, investigación, activismo comunitario, afiliaciones internacionales y capacitación y asistencia técnica a países en desarrollo para crear un centro donde el "construir juntos" para promover la paz y el desarrollo está sembrando semillas impresionantes.

 
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