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Equipos israelies en China ensenan a desarrollar desde abajo |
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REVISTA SHALOM, 2000, No. 3
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A La Calle Chang-An Oeste Con Amor: Equipos israelíes en China enseñan a desarrollar desde abajo
Jon Fedler
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Taller en Beijing: tercera a la derecha Hanita Zimrin, quinta, Fannette Modek, con las participantes
Construir un puente con piezas de Lego para aprendar a trabajar en equipo y planear
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Los cambios en China en el último decenio han inducido a este inmenso país a buscar soluciones de desarrollo en casa de otros. Pese a su extensión tan reducida, Israel tiene un rico acervo de conocimientos que ofrecer en distintos tipos de formación, en la absorción de poblaciones emigradas, en tecnología agropecuaria y en servicios comunitarios.
En este contexto, el MCTC (Centro Internacional de Formación Golda Meir del Monte Carmelo) de Haifa (bajo los auspicios de mashav, el Centro de Cooperación Internacional del Ministerio de Relaciones Exteriores de Israel) y la acwf (Federación Pan-China de Mujeres), con sede en Beijing, han unido sus fuerzas para realizar una serie de talleres exitosos, que hacen énfasis en la contribución potencial de las mujeres como miembros de la comunidad, como empresarias, como madres, a la China emergente del nuevo milenio.
Los programas de formación del MCTC están orientados a promover la participación de las mujeres en el proceso de desarrollo, y las mujeres chinas han participado en cursos internacionales desde 1990. En 1996, dos mujeres chinas del Departamento de Enlace de la Federación Pan-China de Mujeres (acwf) asistieron a un curso del MCTC sobre "Gestión de ongs (organizaciones no gubernamentales)".
"La acwf es una organización de servicio de nivel nacional, que fusiona federaciones y grupos femeninos a todos los niveles de gobierno: provincias, regiones autónomas, municipalidades, distritos, ciudades, pueblos. Como no existe Ministerio de Asuntos Sociales en China, la acwf desempeña muchas de sus funciones" - explica Fannette Modek, directora retirada del MCTC y actualmente directora de este programa de cooperación con China y miembro del equipo que salió para allí tres veces a realizar cursos en el lugar.
"Las dirigentes electas de la acwf trabajan en estrecha cooperación con los funcionarios de todos los niveles de gobierno, velando por los intereses y las necesidades específicas de las mujeres. Con todo, la acwf no es un ente estatal, sino que tiene una estructura independiente y estatutos propios. Abarca más de 5.000 grupos de mujeres, desde sindicatos obreros a uniones académicas y asociaciones de escritoras y campesinas."
Al terminar sus estudios en el MCTC, las dos directivas de la acwf regresaron a sus puestos en la División de África y Asia Occidental en la sede de la acwf en Beijing. Con base en sus informes y en las relaciones desarrolladas por la entonces embajadora de Israel en China, Ora Namir, con el comité ejecutivo de la acwf, este organismo se interesó por la posibilidad de que mashav diera un curso en el lugar en China. El año siguiente, el tema solicitado por la acwf fue "La mujer y el desarrollo", con énfasis en cuestiones de género, desarrollo comunitario y planificación de proyectos (después el curso se repitió cada año).
"Al principio, el nombre del curso era más bien vago e impreciso, al igual que las expectativas de las conferenciantes israelíes, las coordinadoras locales y las propias participantes" dice Modek. De las 25 mujeres que asistieron al primer curso, sólo tres hablaban inglés y por lo tanto todo tenía que traducirse del inglés al chino y viceversa.
"Nos enteramos de que era la primera vez que la acwf acogía un curso más bien que una delegación de mujeres. Cuando conocemos de antemano las necesidades de las participantes, podemos planear confiadamente y elegir de modo específico los temas presentados -explica Modek- pero en este caso aún no conocíamos la organización ni tampoco sus programas en las comunidades locales. Teníamos la doble dificultad de enseñar por medio de intérpretes, y de aprender por medio de la información obtenida de cada actividad."
"Por ello, decidimos realizar sesiones en las que las participantes intercambiarían información sobre los proyectos a los que estaban abocadas, describiendo los principales cambios en la sociedad que afectaban a las mujeres. También decidimos que la sección sobre planificación de proyectos se basaría en una encuesta en la comunidad realizada en uno de los barrios de Beijing. Ello daría a las instructoras una idea del papel de la acwf sobre el terreno y también haría conocer a las participantes nuestros métodos de trabajo comunitario."
El taller se realizó en la sede de la acwf. Por la mente de Modek rondaba sin cesar una pregunta, cuya respuesta sólo fue apareciendo gradualmente. "Sabía que la organización china tenía muy grandes proyectos propios, y entonces la pregunta era: Qué podían aprender de nosotras?"
"Nuestra metodología de enseñanza se basa en el aprendizaje interactivo, dando un lugar preeminente a las experiencias de los propios participantes, de modo que el taller pueda hacer un amplio uso del enfoque de solución de problemas y de los juegos de aprendizaje", aclara Modek. "Empezamos con juegos que permiten conocerse unos a otros, con la participación de todas nosotras. Siguió a ello una sesión en grupos pequeños, sobre 'Cambios desde los tiempos de mi abuela y los tiempos de mi madre'".
La Dra. Lui Bohong del Instituto Chino de Estudios sobre la Mujer fue invitada a dictar una conferencia sobre "La condición de la mujer china en la actualidad". En 1995, la IV Conferencia Mundial de la Mujer, reunida en Beijing, desencadenó un inmenso esfuerzo para investigar y documentar la situación de la mujer en China, cuyos resultados presentó la Dra. Bohong en un análisis estadístico brillante. Aunque el status de la mujer ha progresado desde la introducción de la Política de Reforma y de Puerta Abierta, todavía está retrasado con respecto al del hombre. En el Índice de Desarrollo Genérico, debido al peso negativo considerable de la población rural, China está en el 71 lugar, después de Suecia, Dinamarca y Canadá. En cambio en el Índice de Potenciamiento Genérico, dado que las mujeres chinas participan en la política, con una representación relativamente elevada en el parlamento, en la administración estatal y en los niveles profesionales altos, China ocupa el lugar 23.
"Todo esto fue sumamente ilustrativo para las conferenciantes israelíes, pero superfluo para las participantes, según descubrimos más tarde, por la información que recibimos de ellas" - relata Modek.
"Desde la Política de Reforma y de Puerta Abierta, China ha atravesado un período de cambios drásticos, entre ellos la reestructuración masiva o la privatización de las empresas estatales. Muchos hombres y mujeres han sido despedidos. A causa de ello, se ha iniciado una intensa migración de varones, de mujeres e incluso de familias enteras hacia las zonas urbanas, en busca de trabajo. Los barrios urbanos tienen población estable y flotante. Quienes llegan de zonas rurales hablan distintos dialectos. Existe presión sobre la infraestructura y los servicios comunitarios y las condiciones de vivienda son inadecuadas - explica Modek-. Legislación aprobada últimamente ha transferido una parte de las responsabilidades y los recursos de los municipios a los comités de barrios. (El término municipal de Beijing, por ejemplo, tiene una población de 12 millones). El gobierno desea que las comunidades desplieguen más iniciativa en el desarrollo de servicios sociales, de modo que está buscando métodos e instrumentos para hacer participar a la población, por ejemplo en los servicios de limpieza, provisión de servicios médicos, atención a los ancianos, recapacitación de trabajadoras, etc."
"A pesar de haber obtenido así información vital -agrega-, estábamos apenas iniciando nuestro proceso de descubrimiento. No fue cosa de mera rutina." La encuesta en uno de los barrios de Beijing brindó otra experiencia ilustrativa y enriquecedora para Modek y Rodrig, así como para las participantes, que procedían de Mongolia Interior, la Región Autónoma de Xinjiang Uygur en el oeste, y otras provincias menos remotas, como Henan, Ganzu y Hebei. "Así, poco a poco, a través de los ojos de las participantes, fuimos conociendo las necesidades de la comunidad y los servicios comunitarios en acción."
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Visita a un jardín de infantes
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Después de visitar un jardín de infantes, el grupo recorrió las calles, ruidosas y polvorientas por el paso constante de autobuses de turistas, bicicletas y carretillas de mano. Llegaron al centro comunitario para una sesión de preguntas y respuestas con el comité de barrio, que comprendía representantes del partido, de la acwf y del departamento de asuntos exteriores, que de hecho era la división de relaciones públicas de comité de barrio. Después de las presentaciones formales, las participantes, por medio de sus preguntas sobre distintos temas, crearon una situación en la cual se fueron formando pequeños grupos y en cada uno hablaron de modo informal con uno de los líderes. "Cuando enseñamos a realizar encuestas en la comunidad y evaluar las necesidades, debemos poder hacer preguntas y hablar individualmente con los líderes, para conocer las distintas opiniones existentes." Después del almuerzo hubo visitas a familias del barrio, pero antes subimos al segundo piso a visitar el dispensario de primeros auxilios y el centro de actividad para ancianos. Luego, las participantes volvieron al aula y tabularon todo lo que habían aprendido. En ese ejercicio de un día de "evaluación rápida" logaron con todo identificar necesidades comunitarias en los campos de regulación del tránsito, sanidad, generación de ingresos y mejor integración de la población inmigrada.
La segunda semana estuvo consagrada a planificación: "Aprender a discernir qué herramientas necesita uno para la labor comunitaria. Hasta ahora, la norma en China era ejecutar cualquier instrucción recibida de arriba a través de la jerarquía. Ahora lo que China desea es promover el desarrollo desde abajo. Se alienta a los ciudadanos a la participación y la autosuficiencia."
Modek subraya que los cursos "tenían el propósito de hacer a esas mujeres más capaces y mejorar su capacidad de planificación. Tratamos de afinar la actitud de las participantes ante el trabajo, subrayando la responsabilidad, la necesidad de conocer todos los aspectos del proyecto considerado. Por ejemplo, al planear un servicio de almuerzos escolares, no basta con calcular que 1,500 almuerzos pueden ser preparados por 30 mujeres (desempleadas), a razón de 50 cada una. Hay que preguntarse cosas como:Cuál es el menú apropiado para niños de distintas edades? Cuántas de esas mujeres sabrán preparar una comida nutritiva? Qué necesita una mujer que trabaja por cuenta propia para organizar su trabajo? Tiene cualidades personales y técnicas idóneas? Quién supervisará a las proveedoras de almuerzos escolares y cómo lo hará? Podrán todos los padres cubrir el costo calculado de las comidas? Otro ejemplo: al establecer el comité directivo quiénes lo integrarán, aparte de los representantes del comité de barrio y de la federación de mujeres? El director de la escuela, personal de salud, padres de alumnos, una representante de las desempleadas? La responsabilidad de la planificadora va mucho más allá de la mera decisión de repartir almuerzos y cocineras."
"El taller fue un éxito. Pese a la necesidad de traducción ida y vuelta, hubo buena comunicación, gracias también al gran interés y disponibilidad de las coordinadoras chinas. En conjunto, fue una experiencia fascinante de aprendizaje mutuo; entregamos 50 páginas de material escrito que la acwf tradujo al chino. Rompimos los marcos tradicionales de la capacitación: sentadas a estilo seminario -en semicírculo- hicimos preguntas incisivas, les llevamos a revelar opiniones personales. Hablaron de cómo los hombres tratan a las mujeres y no se arredraron ante juegos de roles."
Según lo planeado desde un principio, una parte del grupo (19) vinieron a Israel para una gira de estudio. Observaron la integración de inmigrantes en una ciudad de desarrollo (Nazaret Ilit en el norte de Israel) y los nuevos enfoques del trabajo con poblaciones multiculturales en las escuelas y en la comunidad con las mujeres. Visitaron un centro de tratamiento de la violencia contra las mujeres, mantenido por el Ministerio del Bienestar Social y la Organización Femenina Naamat. En la región de Misgav, recibieron explicaciones sobre los Centros de Estímulo a la Pequeña Empresa para los nuevos empresarios, entre ellos mujeres. Entre las visitas a servicios comunitarios urbanos y rurales para ancianos, minusválidos y niños, asistieron a conferencias y realizaron excursiones.
La entonces coordinadora de la Autoridad Nacional para el Progreso de la Mujer, abogada Naomí Liran, refirió cómo, gracias a la legislación promulgada por la Knéset (parlamento israelí), que creó la Autoridad, ella podía amonestar a los organismos estatales que no cumplían a cabalidad las leyes sobre igualdad de oportunidades a la mujer en el empleo, violencia en la familia, y acoso sexual. En la Universidad de Haifa, la investigadora Shoshana Ben-Zvi Meir les explicó que aunque en Israel los muchachos y muchachas cursan por igual el bachillerato, las mujeres no gozan de igual representación en la vida pública. El Ministerio de Educación ha introducido un programa especial para concientizar a los maestros de que su estilo de enseñanza y sus actitudes, inducen sin saberlo a las alumnas a mentalizar que sus logros en los estudios son menos importantes que los de los alumnos. Los maestros asisten a talleres para modificar esas actitudes.
"Creo que en conjunto, las visitantes quedaron impresionadas por la actitud pragmática hacia la planificación que observaron aquí, es decir, evaluar las necesidades, planear las soluciones y alcanzar objetivos, todo ello en un ambiente informal pero con tesón en la labor" - dice Modek a guisa de resumen.
Los dos seminarios siguientes en China (en 1999 y 2000), como era de suponer, fueron más fáciles de planear. Primero, porque Modek tenía ya cierta idea de lo que le esperaba. El primer grupo, recuerda, "quedó un tanto cortado, al principio, por nuestra metodología y espontaneidad. En su evaluación dijeron, incluso, que se les tenía que haber advertido."
La otra ventaja fue que el grupo organizador y los traductores de la acwf eran nuestros colaboradores de la vez precedente, lo que permitió una buena interacción con el grupo israelí.
La embajadora Ora Namir, que tuvo una influencia determinante en la puesta en marcha del proyecto conjunto acwf-mashav, asistió a la inauguración del taller en abril de 2000, junto con la Sra. Feng Cui, miembro de la Secretaría de la acwf, y la Sra. Zou Xiaoqiao, vicedirectora general del Departamento de Relaciones Internacionales de la acwf.
En el tercer seminario, 21 de las 24 participantes (cuya edad variaba entre veinte y cincuenta años) procedían de 14 provincias, así como de la sede de la acwf. Unas quince eran presidentas o vicepresidentas de federaciones de mujeres a nivel de ciudad o de provincia, y seis ocupaban puestos directivos en las provincis. Todas tenían formación universitaria.
Al comenzar el taller de abril, pedimos a las participantes describir por escrito sus expectativas. Ellas hicieron hincapié en conseguir una vida mejor para las mujeres: más educación (incluyendo acceso a los nuevos campos científicos y tecnológicos), más autorrespeto y confianza en sí mismas, y colmar la brecha de igualdad entre varones y mujeres. También deseaban saber más de trabajo en proyectos, formación de trabajadores comunitarios, trabajo con grupos vulnerables como ancianos, miembros de minorías y pobres.
Entre tanto se había creado un nuevo factor de motivación: "En la sede, la gente vincula el curso con Israel. Las participantes saben que después, irán a visitarlo."
El programa del taller incluía una encuesta comunitaria, varios ejercicios y un proyecto final individual, que constituía una práctica adicional de planificación de un proyecto. Como en años precedentes, se hizo énfasis en planificación de proyectos, evaluación de necesidades, toma de decisiones, creación de servicios y liderazgo y trabajo en equipo, siempre con referencia a cuestiones de género. Lo nuevo fue que agregamos dos sesiones de noche, que incluían proyección de películas: "La tierra y el pueblo de Israel" y "Las mujeres de Israel".
Eso no fue un mero ejercicio de relaciones públicas, señala Modek. "Aun cuando tratamos de lograr nuestros oba través de la traducción, nosotras y las alumnas perdemos el contacto informal que de otro modo podríamos tener, en las pausas o incluso en el ascensor. Ambos lados se sienten frustrados, porque ésas son mujeres inteligentes, con mucha experiencia de gestión. Son líderes. Y tenemos mucho que decirnos unas a otras. Por ello, el año pasado nos pidieron mucho más contacto informal y así, agregamos las dos sesiones adicionales."
Las participantes se interesaban en especial por el nivel de vida en Israel y por detalles sobre la vida en Israel. "Los chinos tienen mente muy práctica y ellos mismos están en una explosión de desarrollo, se están construyendo casas y el nivel de vida está mejorando."
Al igual que en los dos cursos precedentes, el principal aspecto práctico del tercer taller consistió en la encuesta de una comunidad. Esa vez se realizó en la zona de la calle Chang-an oeste, un complejo de unidades de vivienda de unos 10 kilómetros cuadrados, de más de 100 años, en el que residen 25.000 familias, en el centro de Beijing, en un área en la que se están desarrollando instalaciones turísticas. El programa incluía reuniones con líderes de la comunidad y con residentes, visitas a una variedad de centros de servicios (incluyendo un masajista ciego, como muchos de los que ejercen ese oficio) y un jardín de infantes para 150 niños, que se ha venido reduciendo, debido a que las familias jóvenes abandonan la zona para instalarse en apartamentos modernos.
El taller se escindió en pequeños grupos, que visitaron las familias en sus hogares. Al final, cada grupo tenía que proponer un proyecto comunitario, en relación con una necesidad o problema identificado por ellas y confirmado por los líderes y residentes locales. Se elaboraron los proyectos siguientes: Limpiar y "verdear" una calle, renovar las casas y complejos de vivienda tradicionales, mejorar la comercialización de las artesanías locales, formar voluntarios para servicios comunitarios y establecer una agencia de turismo.
Tratando todavía de captar el alcance y la estrategia de la acwf sobre el terreno, Fanette Modek y su colega del último taller, Hanita Zimrin, directora de "Eli", la Asociación Israelí de Protección a la Infancia, aceptaron encantadas la propuesta de la acwf de pasar el fin de semana en la provincia de Henan y observar allí proyectos. En la visita les acompañaron dos egresadas del taller de 1998, así como la vicepresidenta provincial y la directora del Departamento Provincial de Proyectos Urbanos y Rurales y la presidenta de la Federación de mujeres de Luoyang, de la cual partió la invitación. "Luoyang es una de las tres antiguas capitales de China y estaban muy orgullosas de mostrarnos sus tradiciones e historia" relata Modek.
Además de turismo, hubo muchos actos oficiales. "Para muchos de los dignatarios municipales que nos recibieron - el presidente del Comité del Partido, la teniente de alcalde, el presidente del concejo del condado - era su primer encuentro con israelíes. Cada uno de ellos invitó a las visitantes a un almuerzo".
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Jefe de equipo en el invernadero
Planta de enlatado de espárragos
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Entre turismo y recepciones, se realizó lo que constituía el verdadero objetivo de la visita: el grupo visitó dos proyectos agrícolas, asistidos por el proyecto de microcrédito de unicef/acwf en el condado de Yiyang de la provincia de Henan. La mayoría de las 300.000 mujeres de esa región se dedican a la agricultura. En un proyecto, 90 mujeres de tres aldeas -30 de cada una- trabajan en invernaderos (una versión mejorada del tradicional invernadero chino) alquilados del gobierno local, produciendo pepinos y tomates. Cada una recibió un préstamo de 1000 yuan -como un tercio de su ingreso anual potencial- para cubrir el alquiler, el agua y su inversión inicial en semillas. El préstamo es pagadero en un año, al término del cual pueden obtener otro. Al propio tiempo, las beneficiarias deben asistir a un Centro de Erradicación de la Pobreza, donde reciben instrucción en nuevos métodos agrícolas, puericultura, nutrición, vida familiar, educación, etc.
"Nos impresionó la estrecha cooperación entre las autoridades locales y la federación de mujeres y el orgullo de las mujeres por las técnicas modernas de cultivo de hortalizas (usando emparrados). Es indudable que la producción ha aumentado considerablemente y si este modesto préstamo permite a 90 mujeres integrarse en la agricultura de alta tecnología y mejorar sus ingresos, eso es significativo", agrega Modek.
Las invitadas visitaron también un proyecto de cultivo de espárragos en campo abierto, vinculado con una enlatadora con uso intensivo de mano de obra, cuya producción se exporta. Las mujeres que producen espárragos también obtienen préstamos para cubrir la preparación del terreno y adquirir las semillas. Aunque la temporada de recolección es de sólo 100 días, el ingreso potencial es mayor que el del cultivo de hortalizas en invernaderos.
Entonces, qué puede la acwf aprender hoy del MCTC? Ahora, después de tres cursos en el lugar en China y las giras de estudio de dos grupos en Israel, el MCTC puede señalar cuáles son las necesidades y los intereses de los miembros de la acwf.
"La entrada de China en la era de apertura, reformas y modernización obligó a la acwf a delinear un programa de Progreso de la Mujer China (1995-2000), cuyo elementos principales son:
Ayudar a las mujeres pobres a salir de su pobreza;
Ayudar a las desempleadas en la obtención de trabajo;
Erradicar el analfabetismo de las mujeres, ayudar a las niñas a concluir sus estudios y proteger el derecho de los niños a la educación;
Ayudar a las mujeres a convertirse en personas competentes y talentosas;
Emprender programas de promoción del progreso cultural y étnico.
"Con recursos limitados -dice Modek- las federaciones femeninas locales tratan de compartir la responsabilidad de estas tareas con los líderes locales y obtener recursos mediante colectas de fondos locales."
Aquí es precisamente donde cuadra el MCTC. "Las particpantes en los talleres evaluaron como 'muy útiles' las encuestas y evaluaciones de necesidades de la comunidad así como el análisis de problemas. Apreciaron el desarrollo lógico entre identificación del problema, definición del objetivo y plan de acción.
"Aprendieron técnicas simples que pueden usar con mujeres analfabetas del campo, como la del 'árbol de problemas', que se puede dibujar en una pizarra, o en la arena, o en un tablero cualquiera. Con esa técnica se puede hacer participar a todo el grupo interesado en la definición del problema, enumerando las causas (raíces) y las consecuencias (ramas) que acarreará si no se hace nada en lo inmediato.
"También fueron útiles las técnicas de gestión, practicadas por medio de 'juegos' de planificación, liderazgo y comunicación. Las participantes se sintieron estimuladas por el énfasis en el factor humano y su centralidad como determinante de motivación, cohesión, cooperación y logro de objetivos.
"Antes, una dirigente de la Federación de Mujeres iba a un pueblo y decía: 'Tienen que hacer esto, es bueno para ustedes'. Ahora, disciernen las necesidades, plantean los problemas y de ello nace una discusión sobre soluciones. Ese análisis lógico de una situación ayuda a la planificadora a percibir con mucho mayor claridad lo que desea lograr. También le es más fácil trabajar con colegas y comprender a los expertos extranjeros con quienes trabaja."
Como señala Modek, Qué puede ser más satisfactorio que leer los siguientes comentarios en las fichas (traducidas) de evaluación final:
"Nuestra visión se ha ampliado, vemos de otro modo. Nuestra música armoniosa atraerá a otras."
"La mujeres pueden tener una vida llena de colorido. Descubrimos cuáles eran nuestras necesidades y que teníamos que ayudar a otras mujeres a mejorar sus vidas fijando nuevos objetivos."
"El curso fue como una buena cena a estilo chino" (Una buena comida china incluye una variedad de sabores, colores y aromas, para halagar a todos los sentidos).
Modek no da señales de cansancio o de desgaste. Al contrario, dice con una sonrisa familiar, está esperando ansiosamente la próxima ronda de talleres en China y de visitas de estudio en Israel - lo que llama "entrenarse en tándem".
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