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Una Atencion Medica Exacta con un Solo Clic

1 may 2001
 ISRAEL REVISTA EN LA RED: Mayo de 2001
 
     
Una Atención Médica Exacta con un Solo Clic
 
 

 

 

 

 

Un nuevo sistema computarizado de mantención de registros puede reducir significativamente las posibilidades de negligencias en hospitales.

por Judy Siegel-Itzkovich

Errar es humano, pero cuando uno trabaja en el ambiente de vida y muerte de un hospital, un breve lapso de atención o un descuido momentáneo pueden tener trágicas consecuencias. Ahora E&C Medical Intelligence, una compañía jerosolimitana de software, ha puesto en circulación el IPROB (iniciales en inglés de Registro Inteligente de Pacientes para Obstetricia), que ya ha salvado vidas y ha evitado serios errores médicos. El aparato, diseñado hasta ahora para departamentos de obstetricia en EE.UU., cuyos especialistas pagan U$S 120.000 por año de seguro por negligencia médica, ha sido vendido a importantes hospitales en el área metropolitana de Nueva York, Massachusetts y algunas regiones en el sur de Estados Unidos. El fundador de E&C, el Dr. Eyal Ephrat, dice que el programa puede ser adaptado prácticamente a toda área médica y a cualquier departamento de hospital.

Un ejemplo del éxito del sistema IPROB tuvo lugar en un hospital en Massachusetts hace algunos meses. Una enfermera recibió instrucciones de suministrar pitocin - una droga que induce el parto - a cierta mujer embarazada en la sala de obstetricia. La enfermera ingresó en forma rutinaria la información a la computadora IPROB junto a la cama de la paciente, pero para su sorpresa el programa se negó a permitirle administrar la droga. Confundida y alarmada, se dirigió a una enfermera superior, quien presionó el ratón de la computadora para encontrar la explicación. Muy pronto quedó en claro que la paciente estaba en la 26a semana del embarazo, y sufría de contracciones prematuras. El pitocin habría puesto fin a su embarazo - un error trágico y fatal. Una investigación para aclarar la causa de la confusión reveló que se habían intercambiado los nombres de las pacientes.

Ephrat es un ex miembro de kibutz de 41 años, graduado de la Escuela de Medicina Hadassah de la Universidad Hebrea en Jerusalem y trabaja como obstetra/ginecólogo en el hospital Shaaré Tzédek de Jerusalem. En 1995, decidió sacarse el guardapolvo blanco y embarcarse en una nueva carrera: fundar una compañía de alta tecnología que salvara vidas y ahorrara dinero, desarrollando registros médicos computarizados de alta calidad y un sistema activo para evitar errores. La compañía, situada en el Parque Industrial Har Hajotzvim de Jerusalem, tiene un centro de implementación del proyecto y apoyo al cliente en Glen Rock, Nueva Jersey, encabezado por el ginecólogo Dr. Bert Walls.

E&C cuenta ahora con más de 75 empleados, 60% de ellos profesionales médicos (doctores, matronas y enfermeros), 30% personal de ingeniería y apoyo (ingenieros de programación, profesionales de computación y especialistas de apoyo al cliente) y el resto personal administrativo y de ventas.

"Al comienzo, mi familia estaba realmente nerviosa", recuerda Ephrat. "Pero ahora supongo que muchos de mis ex colegas me envidian. Unas 89.000 muertes al año de pacientes en EE.UU. se atribuyen a errores médicos. La norma de disposiciones judiciales en Nueva York por nacimiento de criaturas con defectos o muertes debido a negligencia es de U$S 10 millones. E&C ofrece una moderna tecnología que puede ser adaptada para que sirva a la anestesiología y a otros departamentos de hospital. La base de datos de pacientes IPROB incluye 11.000 áreas de datos clínicos en un formato estructurado para documentar cualquier escenario concebible de parto, y toma en consideración más de 6.000 reglas de obstetricia."

Cada vez que un paciente es revisado o examinado, o antes de recibir un medicamento o ser tratado por un profesional médico, se ingresa la información a su expediente computarizado. Una estación de computadora en una sala de hospital sería suficiente, pero algunos hospitales tienen un terminal junto a cada cama. Cada doctor o enfermero debe ingresar una clave para obtener acceso y cualquier dato agregado se registra permanentemente; es imposible borrar o corregir nada. Más aún, los médicos no tienen que escribir largos informes en la base de datos; simplemente sacan los menús que cubren el síntoma, test o tratamiento específico y luego hacen clic sobre el material relevante.

Cualquier ítem presionado produce automáticamente una descripción de fácil utilización en el resumen de datos del paciente al comienzo del expediente. IPROB también avisa a los médicos si se han equivocado al ingresar datos vitales: si han hecho algo contraindicado por la práctica aceptada, deben ingresar una explicación formal de sus acciones. Un importante médico que trabaja en uno de los sitios operados por E&C comentó "Es como tener a mi más antiguo y confiable colega parado detrás de mi hombro que apoya mi tratamiento del caso, a cada paso que doy".

E&C no ha solicitado patente en EE.UU. porque es difícil probar que la tecnología es absolutamente única. Pero no temen el robo de sistemas individuales porque cada uno debe ser adaptado específicamente a la institución o departamento médico en el que se lo usa. "Cada hospital tiene sus propios procedimientos y características, de modo que si alguien roba un IPROB y lo lleva, por ejemplo, a un hospital en Japón, tendrá un sistema para trabajar en el departamento de obstetricia del Hospital Maimónides en Brooklyn, NuevaYork, que no le servirá. Y a otra compañía de software no le conviene contratar a tantos médicos para desarrollar un programa así por sí misma."

Ephrat sostiene que los hospitales que compran el sistema IPROB a un costo de un millón de dólares "recuperan toda su inversión en el lapso de dos años. Los hospitales pierden grandes sumas de dinero porque su personal brinda medicamentos y tratamientos que no siempre están documentados adecuadamente, debido a presiones de tiempo. Como no pueden probar que usaron los medicamentos, las organizaciones de salud se niegan a reembolsar su valor. Pero con nuestra documentación computarizada hasta el más pequeño detalle, recibirán de vuelta su dinero." IPROB está diseñado además para generar certificados de nacimiento formales que contienen toda la información requerida por las autoridades de salud locales, logrando así un considerable ahorro de tiempo de oficina.

Un médico o un enfermero pueden aprender a usar el programa en forma efectiva en tan sólo dos horas. Aunque el personal al principio puede temer ingresar todo al registro, Ephrat dice que eventualmente aplauden el sistema que les impide cometer errores y los protege en caso de un juicio. "Las leyes de negligencia médica exigen al médico presentar las pruebas. Nuestro producto proporciona dicha evidencia."

 
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