La antigua sinagoga de Beit Alfa se encuentra en el Valle de Beit Sheán, en el noreste del país. Las ruinas de la vecina Beit Ilfa conservan el antiguo nombre.
El piso de mosaico de la sinagoga fue descubierto en 1929, cuando miembros del kibutz Beit Alfa cavaban canales de regadío para sus campos. El mismo año se llevaron a cabo excavaciones, que pusieron en descubierto mosaicos que se conservaron intactos durante casi 1.500 años. Excavaciones posteriores, a comienzos de la década de 1960, pusieron en descubierto ruinas de algunas casas, lo que indicaba que la sinagoga se encontraba en una aldea judía del período bizantino (siglos V-VI).
La sinagoga está orientada hacia el sur, en dirección a Jerusalem. Mide 20 x 14 m. y consiste de un patio (atrio), un vestíbulo (pórtico) y una sala para la oración. Las paredes son de piedra no decorada, con superficies interiores y exteriores estucadas.
Al patio se llega desde la calle, a través de una abertura en su muro occidental. Mide 10 x 7 m. y está pavimentado con mosaicos de diseños geométricos.
El vestíbulo de 2,5 m. de ancho tiene en su pared norte dos puertas que dan hacia el patio y en su muro sur tres entradas que dan acceso a la sala de oración. Su piso, hecho de mosaicos, es también de formas geométricas.
La sala para la oración mide 10 x 8 m. y está dividida por dos hileras de pilares de piedra en una nave central y dos pasillos laterales. Los pilares soportaban probablemente los arcos y el tejado de dos aguas de la sinagoga. Expertos en la materia suponen que había un segundo piso sobre los dos pasillos y el vestíbulo, que servía como galería para las mujeres. Había bancos construidos a lo largo de las paredes y del muro sur de la sala de oración. Una puerta en la pared occidental conducía a una habitación lateral.
En la pared sur de la sinagoga se había erigido un ábside de 2,4 m. de profundidad y servía de bimá, sobre la cual se encontraba el Arca de la Torá, con tres escalones que conducían a ella. En una época posterior se agregó otra bimá en forma de banco entre los dos pilares del sur, en la parte oriental de la sala de oración. Una depresión de un metro de profundidad demarcada con piedras debajo del piso de la bimá probablemente servía como la tesorería de la sinagoga. Cuando se la abrió durante las excavaciones contenía treinta y seis monedas bizantinas de bronce.
El piso de mosaico de la sala para la oracion
Toda la sala de oración está pavimentada con mosaicos. El piso en el pasillo occidental está decorado con formas geométricas cuadradas; el pasillo oriental está totalmente pavimentado con un mosaico blanco no decorado.
Hay dos inscripciones de dedicatoria, una en arameo y la otra en griego, que se encuentran justo tras la entrada principal a la sala para la oración, flanqueadas por un león y un toro enfrentados entre sí. La inscripción en arameo explica que el piso de mosaico fue colocado durante el reinado del Emperador Justino (probablemente Justino I, a comienzos del siglo VI) y que el costo fue cubierto por donaciones de los miembros de la comunidad. La inscripción en griego dice: Sean recordados los artesanos que llevaron a cabo esta obra, Marianos y su hijo Hanina.
El colorido mosaico de la nave está dividido en tres paneles distintos, todos cercados por una banda decorativa, con una variedad de motivos: formas geométricas, frutas, pájaros y animales. Los paneles representan, de norte a sur: