Nebi Samuil se encuentra sobre un monte (908 m. sobre el nivel del mar) a unos 5 km. al norte de Jerusalem. El monte proporciona una buena vista de Jerusalem y controla los caminos que conducen a la ciudad desde el norte: el camino de la Planicie Costera en el oeste y el que viene desde Samaria al norte de Jerusalem. La gran mezquita con un alto minarete redondo en la cima del monte es claramente visible desde Jerusalem. Es reverenciado por judíos y musulmanes, porque la cueva debajo de ella es el lugar tradicional del sepulcro del profeta Samuel.
La tradición asocia Nebi Samuil con la bíblica Ramá, el lugar en que fuera enterrado el profeta Samuel. (I Samuel 25:1; 28:3). Pero estudios modernos han identificado Nebi Samuil con la bíblica Mitzpá, un lugar de importancia cultual en el territorio de la Tribu de Benjamín (Josué 18:26 y Jueces 21:1-8). Guedaliá hijo de Ajikam, quien fuera nombrado gobernador de Judá por los babilonios, vivió en Mitzpá y fue asesinado allí. (Jeremías 41:1-10) Después del retorno del exilio, la gente de Mitzpá participó en la restauración de las murallas de Jerusalem y en la construcción del Segundo Templo (Nehemías 3:7, 19).
La importancia de Mitzpá como lugar de culto para los judíos durante el período helenista, es evidente por una referencia en I Macabeos 3:46: Se reunieron en Mitzpá, frente a Jerusalem, porque en tiempos anteriores Israel tenía un lugar de culto en Mitzpá. La proximidad de Mitzpá a Jerusalem y el descubrimiento, en excavaciones arqueológicas, de hallazgos del período del Primer Templo y de los tiempos de los Hasmoneos, otorgan validez a la identificación del sitio como la Mitzpá bíblica.
Amplias excavaciones se llevaron a cabo en Nebi Samuil entre 1992 y 1999. En las laderas sudorientales del lugar fueron hallados ruinas previamente desconocidas del comienzo del asentamiento allí, que no fueron dañadas por la intensiva actividad de construcción de los cruzados. Se pusieron al descubierto la fortaleza cruzada con sus fortificaciones y el complejo de construcción fuera de sus murallas.
LA PRIMERA ALDEA
El primer asentamiento, que cubre una superficie de aproximadamente 1,6 hectáreas, fue fundado a fines del período del Primer Templo (siglos VIII - VII AEC) y siguió existiendo durante el período persa (siglos VI - IV AEC), como evidencian fragmentos de cerámica y sellos en las asas de jarras de almacenamiento. En algunos de ellos está la inscripción yhd, el nombre de la provincia de Judá bajo el dominio persa. El asentamiento se basaba en la agricultura: granos, cultivados en los amplios campos en la planicie al norte; olivos, higos y uvas cultivados en terrazas en las laderas del monte. Un manantial en la ladera norte proporcionaba agua al asentamiento.
Durante el período helenista (siglos II - I AEC) se estableció una gran aldea bajo patrocinio real, para proteger el acceso a Jerusalem por el norte. Las excavaciones dejaron al descubierto las ruinas de varias viviendas construidas en la ladera. Las murallas de las casas, algunas de ellas se han conservado hasta la impresionante altura de 4,5 m., indican que eran de dos pisos. Asimismo, quedó expuesta una sección de 55 metros de una calle de 3,5 m. de ancho. Una vivienda completa, en la parte norte de la calle, es típica de las casas de Nebi Samuil durante dicho período. Su superficie era 24 x 20 m. y consistía de habitaciones en torno a un patio. Las paredes estaban construidas con piedras cuidadosamente labradas, cubiertas con un estuco de alta calidad, y las jambas y dinteles estaban hechos de sillares. Al piso superior de los edificios se llegaba desde la calle norte, más alta, mientras que a la planta baja se llegaba desde la calle sur, más baja. Cisternas labradas en la roca garantizaban el abastecimiento de agua a los habitantes.
EL MONASTERIO BIZANTINO
De acuerdo con los relatos de Jerónimo (comienzos del siglo V) los huesos del profeta Samuel fueron traídos desde el lugar en que fueron enterrados en la Tierra Santa a la ciudad de Calcedonia (Asia Menor). En el mismo período se construyó en Nebi Samuil un monasterio en honor del Profeta Samuel, que se convirtió en lugar de peregrinación y sirvió como hostería para los peregrinos cristianos camino a Jerusalem. El monasterio fue restaurado y ampliado durante el reinado de Justiniano (mediados del siglo VI) y siguió existiendo durante el período árabe temprano (siglos VII - X). Fue destruido casi completamente por los cruzados cuando construyeron su fortaleza. Quedan sólo una porción del pavimento de mosaico y una prensa de vino. Una cantidad muy grande de monedas bizantinas, algunas de lugares lejanos, atestiguan la estancia de peregrinos durante este período.
Un importante centro de producción de alfarería se estableció en la ladera sur del monte durante el período árabe temprano. Varios hornos de alfarería, algunos de ellos con techos abovedados intactos, fueron descubiertos en las excavaciones. Decenas de asas con inscripciones en árabe, como "Bendiciones a Yusuf" y "Bendiciones a Suleimán" y el nombre "Deir Samuil" [Monasterio de Samuel] fueron encontradas en el montón de desechos de producción.
LA FORTALEZA CRUZADA