Más de 90 años después de su construcción,
el bulevar Rothschild sigue siendo una de las calles más elegantes
de Tel Aviv.
por Simón Griver
El Bulevar Rothschild - una de las más antiguas y más
caras calles residenciales de Tel Aviv - fue construida a lo largo del
curso de un lecho de río seco hacia el este y luego hacia el norte,
y su tramo final, que conduce hasta el teatro Habimá (sede del teatro
nacional israelí) se completó en 1935. La calle lleva el
nombre del barón de Rothschild, el filántropo judío
francés que patrocinó muchos de los primeros asentamientos
en la Tierra de Israel. Tiene alrededor de 1,5 kilómetros, o un
poco más de una milla de largo, y corre por el corazón del
distrito financiero de Tel Aviv, siendo sede de las oficinas centrales
de muchos de los bancos del país, de fondos de capital y oficinas
de abogados.
Las casas originales de la calle se construyeron en 1910 y el tramo
más interesante de la calle sigue siendo la parte más antigua
(occidental), que empieza casi a un kilómetro tierra adentro de
la costa mediterránea. La guía turística Shulamit
Vydrich, que escribió un libro sobre la calle bajo el título
de "Bulevar", lo describe como la sección "más ecléctica".
"No solamente hay una diversa gama de estilos arquitectónicos,"
explica, "sino los edificios individuales frecuentemente son un conjunto
de diversas concepciones. Uno de mis edificios favoritos es el número
13."
Avenida Rothschild número 13 es la oficina central del Banco
Mizraji, uno de los grandes bancos de Israel, que ha restaurado espléndidamente
la casa, concebida originalmente en el estilo de "Betzalel", que combina
motivos mesorientales y europeos. Justo en frente se encuentra el número
16, un austero edificio en forma de fortaleza que fue originalmente la
casa y oficina de Meir Dizengoff, el primer alcalde de la ciudad. En 1948
la Knéset (Parlamento de Israel) llevó a cabo allí
sus primeras sesiones; hoy el edificio es conocido como el Salón
de la Independencia; el ex salón de la Knéset está
abierto al público y el segundo y tercer piso fueron convertidos
en el Museo de la Biblia. El número 23, un ornamentado edificio
con persianas verdes al estilo francés-mediterráneo, fue
la casa de Eliahu Golomb, el comandante de la organización clandestina
de defensa del período preestatal (Haganá). En la actualidad
el edificio es un museo dedicado a la historia de la Haganá. Entre
estos edificios
hay modernas torres de vidrio que realzan la naturaleza ecléctica
del barrio.
Vydrich señala que algunos de los más atractivos edificios
de la calle fueron echados abajo en nombre del progreso. "El número
28 era una hermosa casa con diseños orientales construida en 1910
por la familia Alfasi que inmigró de Marruecos." Un edificio que
se salvó a último momento fue la Casa Breuer en el número
46, construida en 1922 por inmigrantes judíos de Alemania. En 1948
estuvo a punto de ser demolida, pero a último momento el embajador
soviético solicitó el edificio para su embajada. El complejo
edificio tiene pequeños balcones decorativos, un techo de madera
inclinado en forma de pagoda y un minarete. Recientemente renovado, el
edificio sirve actualmente como la sede israelí de la casa de remates
internacional Sotheby's.
Más hacia el este la calle se hace más elegante, con altos
árboles y edificios de apartamentos al estilo Bauhaus. Una vez que
la calle toma hacia el norte, cruzando la popular calle Shenkin, predominan
los estilos aún más austeros, con toques de grandeza oriental
por aquí y por allá. El número 96, sede de una de
las grandes empresas financieras de Israel, combina la arquitectura europea
tradicional con un atrio de vidrio de alta tecnología. En el edificio
de apartamentos más nuevo de la calle, en el número 120,
un edificio cubierto con piedra de
Jerusalem, una unidad de 3 habitaciones se vende por alrededor de US$
430.000.
"A pesar de su elegancia," observa Vydrich, "muchos edificios en la
avenida requieren con urgencia una renovación. La municipalidad
está llevando a cabo en la actualidad la restauración del
paseo central, que incluirá senderos para bicicletas y atractivas
áreas públicas, a un costo de varios millones de dólares,
y compañías e individuos particulares están renovando
decenas de edificios."