Dentistas aprenden a identificar el abuso contra niños reconociendo
signos reveladores en la cabeza, el rostro y el cuello de sus jóvenes
pacientes.
por Judy Siegel-Itzkovich
En 1989 fue aprobada una ley que requería de los profesionales
en los servicios médicos y sociales informar acerca de cualquier
sospecha de abuso físico en un niño. La pena por no informar
es de seis meses de prisión. A pesar de ello, en los 12 años
desde entonces, pocos casos han sido realmente denunciados - y ninguno
de ellos por parte de dentistas. Ningún profesional ha sido acusado
por no informar, a pesar de la existencia de 32.000 casos de abuso contra
niños cada año y la sospecha de la existencia de 10 veces
más casos no denunciados.
Hanita Zimrin, la presidenta de Eli (Asociación Israelí
para la Prevención de la Violencia contra el Niño), sostuvo
recientemente que los casos de abuso físico contra niños
han aumentado en un 84 por ciento desde el comienzo de la ola de violencia
hace 16 meses. Zimrin explicó que la seria recesión económica
y el consecuente desempleo, así como la tensión por la situación
de seguridad han aumentado la violencia contra el niño. Es imperativo
que los profesionales médicos pongan en descubierto signos de
abuso.
Se espera que una nueva iniciativa conjunta de dentistas y el Ministerio
de Salud cambie muy pronto esta triste situación. La iniciativa,
llamada PANDA (acrónimo inglés de Prevenir el Abuso y la
Negligencia a través de la Alerta Dental) fue desarrollada por una
dentista estadounidense hace siete años. El movimiento ya activa
en 46 estados de los EE.UU., además de Canadá, Rumania, Perú
y Guam.
El fundador original de la organización PANDA es el Dr. Lynn
Douglas Mouden, quien ejerció 16 años una práctica
privada y durante ocho fue profesor asociado de la Escuela de Odontología
de la Universidad de Missouri. Desde 1994 Mouden, que actualmente funge
como director de la oficina de Arkansas de salud oral y es el portavoz
nacional de la Asociación Dental Estadounidense sobre prevención
del abuso en niños, ha dictado más de 250 conferencias en
todo el mundo sobre la identificación de abuso físico por
medio de la observación de la boca y la cabeza del niño.
A una de dichas conferencias asistió el ortodoncista Dr. Jaim
Galón, ex secretario de la Asociación Dental de Israel. "Por
primera vez aprendí acerca de la posibilidad que dentistas reconozcan
signos de abuso entre sus pacientes jóvenes cuando asistí
a una conferencia sobre dentística forense en una Convención
en Praga, hace 16 años. El tema realmente me interesó. Se
nos dijo que en todo el mundo, alrededor del 65 por ciento de todo el abuso
físico en niños se ve en la cabeza y el cuello." Luego, en
1994, Galón asistió a una conferencia de la Asociación
Dental Estadounidense en Nueva Orleans, donde escuchó a Mouden.
Ambos conversaron después de la conferencia, y se mantuvieron en
contacto. Recientemente, Mouden dictó una conferencia en el campus
de Guivat Ram de la Universidad Hebrea de Jerusalem, a la que asistieron
120 dentistas, cirujanos dentales, higienistas dentales, funcionarios gubernamentales
y asistentes sociales.
El Dr. Shlomo Zusman, que encabeza la sección de salud dental
en el Ministerio de Salud, está coordinando la afiliación
y proporcionando información sobre PANDA-Israel. Zusman explica
que él y sus colegas están trabajando no sólo en aumentar
la conciencia sobre el tema, sino para introducirlo en el programa de estudios
de las dos escuelas de odontología (en Jerusalem y Tel Aviv). "He
trabajado como dentista durante muchos años, pero admito que nunca
identifiqué un caso de abuso infantil. Estoy seguro que hubo casos,
pero yo no estaba capacitado para identificarlos," dice. Nirit Pessah,
jefe de Servicios Sociales y Salud General en el Ministerio, agrega que
PANDA-Israel asesorará a los dentistas respecto a los funcionarios
con quienes consultar antes de plantear una queja. Los dentistas pueden
no sólo no ser conscientes de los signos clínicos del abuso,
explica, sino sentirse incómodos de advertir a las autoridades acerca
de sospechas de abuso por parte de los padres de sus clientes particulares.
PANDA ha producido un vídeo de 30 minutos que presenta ejemplos
de abuso físico contra niños. Las heridas más comunes
son provocadas por un instrumento, utensilios de comida, manos, dedos,
líquidos calientes o sustancias cáusticas. El abuso puede
provocar contusiones o laceraciones en la lengua, el interior de la mejilla,
el paladar u otras partes de la boca; dientes fracturados, descoloridos
o caídos; fractura de los huesos de la cara o la mandíbula;
quemaduras y otras lesiones. Además, pueden haber signos de gonorrea
o sífilis en la boca que indican abuso sexual.
Incluso la negligencia de los dientes puede ser un signo de abuso físico,
agrega Galón. "Si un niño tiene la boca llena de cavidades,
encías infectadas y dolor, eso puede ser un signo de negligencia.
La atención dental no se incluye en la canasta de servicios de salud,
pero incluso si los padres no pueden pagar un tratamiento dental para sus
hijos, hay varias clínicas dentales gratuitas y programas especiales
para los necesitados. Se puede evitar que niños que han sufrido
abusos en el pasado sufran lesiones más graves en el futuro, antes
que sea demasiado tarde. A veces es un asunto de vida o muerte."