El proyecto del Ferrocarril Ligero de Jerusalem revolucionará
el transporte en la capital y transformará radicalmente el centro
de Jerusalem.
por Simón Griver
Basado en proyectos similares en París, Burdeos y Estrasburgo,
el Ferrocarril Ligero de Jerusalem es una versión actualizada del
tranvía, que cobrara popularidad en Estados Unidos y Gran Bretaña
en la primera mitad del siglo XX. Si bien el concepto nunca pasó
de moda en Holanda, Bélgica y otros lugares de Europa Occidental,
la última década los vio reintroducirse en decenas de ciudades
europeas preocupadas por la calidad ambiental. Manchester inauguró
recientemente dos líneas de ferrocarril ligero, y Barcelona y Stuttgart
se han embarcado en proyectos similares.
La principal obra de infraestructura ya se está llevando a cabo
en la primera línea del ferrocarril ligero, que se extenderá
desde el suburbio de Pisgat Zeev, en el norte, a través del centro
de la ciudad y hasta el Monte Herzl en el oeste. Eitán Meir, vice
director general de la Municipalidad de Jerusalem y jefe de la Administración
de Infraestructura, estima que esta línea estará lista dentro
de cuatro años. "Hasta el año 2020 planeamos tener un total
de ocho líneas que crucen la ciudad," agrega. "Para entonces la
población de Jerusalem, que hoy es casi de 700.000, estará
acercándose al millón de personas."
En la actualidad la municipalidad está ensanchando la calle Yafo,
la arteria principal de la capital de Israel, y prepara una infraestructura
subterránea para la línea del tren. De hecho, prácticamente
toda la calle Yafo y gran parte del hoy atascado centro de Jerusalem se
convertirá en zona libre de vehículos, desarrollando el concepto
de "peatonalización" introducido en la década de 1970 en
la calle Ben Yehuda y extendido posteriormente a Najalat Shivá.
Activado a electricidad, el tranvía es silencioso y no contamina,
además de ser seguro. Dado que el nivel del piso del tranvía
está a la misma altura que la calle, los vehículos son adecuados
también para inválidos y ancianos.
"Este proyecto mejorará la calidad de vida en Jerusalem y disminuirá
la contaminación," explica Meir. "Será difícil y caro
para la gente llegar en sus propios vehículos a la ciudad, y será
más atractivo utilizar el transporte público."
El Ferrocarril Ligero de Jerusalem es parte de un Proyecto de Sistema
de Tránsito Masivo que integrará ocho nuevas líneas
con servicios de autobús operados por Egged, la compañía
de transporte público que abarca todo Israel. El tranvía,
al igual que los trenes regulares, tendrá prioridad en todos los
cruces, en los que los semáforos para automóviles pasarán
a rojo al aproximarse el tranvía. Se construirán varios puentes
y túneles en las intersecciones más activas, como la entrada
a la ciudad por el oeste.
El ferrocarril será operado en base a un contrato de construcción,
puesta en funcionamiento y transferencia. Compiten por la licitación
compañías israelíes de primera línea en sociedad
con grandes corporaciones como Daimler-Chrysler, STIB de Bélgica,
HTM de Holanda, CAF de España, Bombadier y Lavalin/SMC de Canadá
y dos empresas alemanas - SSB y Uestra. Se estima que la inversión
será de unos U$S 400 millones, que serán cubiertos por un
contrato de 30 años de alquiler.
Cada línea estará sujeta a un contrato de operación
separado y en teoría es posible que todas las líneas sean
puestas en funcionamiento por un mismo operador, o cada una por una compañía
independiente. De cualquier modo, los embotellamientos de tránsito,
los bocinazos y el humo que han caracterizado al centro de Jerusalem en
las últimas décadas serán muy pronto cosa del pasado.