LogoAlt
 
MFAES     2000_2009     2002     Jul     Sonidos del sur

Sonidos del sur

14 jul 2002
 Revista de Artes y Letras de Israel - 111/2001
 PROLOGO | MUSEO COEXISTENCIA | AMIJAI | BIBLIA | MEDIO AMBIENTE |
 BERMAN/POEMAS | RIOS | MUSICA | JERUSALEM | UNIVERSIDAD HEBREA |
 HOLOCAUSTO | BORDADO | POEMA | LIT.ARABE|JACKONT|AGRADECIMIENTOS
 
     
Sonidos del sur
El sur de Israel alberga una amplia gama de actividades culturales

Betzalel Yannai

 
 
Leonard Bernstein en un concierto en Beer Sheva, 1948
 

Hacia fines de 1948, durante su permanencia de tres meses como director musical de la Orquesta Filarmónica de Israel, Leonard Bernstein, entonces de 30 años de edad, ofreció uno de los conciertos más memorables de su ilustre carrera. A mediados de octubre, la ciudad sureña de Beer Sheva había sido liberada del ejército egipcio, que la había ocupado poco tiempo después de la declaración de la independencia de Israel, el 14 de mayo. En un gesto de solidaridad e identificación con la nación que estaba enfrascada en la lucha por la supervivencia, Bernstein congregó alrededor de dos docenas de músicos de la OFI para emprender una larga y tortuosa travesía hacia el sur. Un público entusiasta de soldados cansados de las batallas y de amantes de la música tomó asiento sobre bancos improvisados o se acuclilló sobre la arena, mientras el distinguido huésped desempeñaba la doble función de director y solista de piano en obras de Mozart y Beethoven, y en la "Rapsodia en azul" de Gershwin. Asombrado por esa avidez de música, Bernstein comentó más tarde: "Pensé que iba a llevar a Mozart al desierto, pero me encontré con que ya estaba allí".

En los 50 años pasados desde aquel acontecimiento, en el sur las musas no han callado. Esta región alberga una comunidad musical que incluye intérpretes, profesionales y aficionados que han enriquecido enormemente la zona y el país todo. Su historia es paralela al desarrollo de Israel; es la historia de la colonización, el idealismo y el espíritu pionero, de la absorción de inmigrantes, de los diversos grupos que han aportado al país su calidad singular y su vitalidad peculiar. Gracias a ellos esta región, relativamente periférica en comparación con el centro del país, no ha reducido su influencia sobre el escenario musical israelí. Son activos en una región que constituye más de la mitad del territorio israelí, pero en la que vive tan sólo un diez por ciento de su población.

Una combinación de circunstancias ha convertido a las principales ciudades en el sur -Beer Sheva, Ashdod, Ashkelón y Eilat- en terreno fértil para el desarrollo musical. Los inmigrantes que se han radicado en ellas -provenientes en su inmensa mayoría, pero no sólo, de los países de la ex Unión Soviética- han traído consigo un gran talento artístico y la tradición musical de sus países de origen.

Beer Sheva, la capital del Néguev, es la sede de la Sinfonietta de Israel, uno de los principales conjuntos musicales del país. Desde su creación en 1973, el núcleo de esta agrupación ha sido siempre de inmigrantes de la ex Unión Soviética y de países de habla inglesa. Con el paso del tiempo, la Sinfonietta adquirió una reputación nacional e internacional por su amplio repertorio de obras sinfónicas, conciertos para instrumentos solistas y grandes producciones corales, tales como "Israel en Egipto" de Haendel, misas de Schubert y Mozart, el "Stabat Mater" de Rossini y el "Gloria" de Vivaldi. Gran cantidad de artistas mundialmente famosos han actuado como solistas con la Sinfonietta, incluidos Pinjás Zuckerman, Jean-Pierre Rampal, Shlomó Mintz, Garry Kar y Paul Tortelier. La Sinfonietta ofrece alrededor de 100 conciertos al año en series de abono en ocho ciudades en Israel, graba discos compactos, viaja al exterior y acerca la música clásica a un público que de otra manera no tendría la oportunidad de oírla. Esta tarea se lleva a cabo a través de días de "casa abierta" y conciertos para jóvenes.

 
 
La Traviata, la Opera de Cámara de Ashdod, 1997
 

Casi 20 años después de la creación de la Sinfonietta, y a raíz de la ola de inmigración de la ex Unión Soviética a principios de la década de 1990, se creó la Orquesta de Cámara de Ashdod. Este grupo se formó para canalizar los talentos musicales recién llegados y para ayudar a su absorción. En sus nueve años de existencia, la orquesta ha interpretado obras de una amplia gama de compositores, desde Mozart, Telemann y Pergolesi hasta Coppland, Vaughan-Williams y Gershwin. Ha ofrecido conciertos en Alemania, España, Hungría, Rumania y Gran Bretaña, en donde se presentó en el Festival Internacional de Música Judía de Londres, con la participación de la soprano Larissa Tatuyev y el barítono Víctor Chernomortsov, dos cantantes israelíes de la ex Unión Soviética. En la temporada 1997-98 se unió a la Ópera de Cámara de Ashdod, fundada en 1996 por artistas recién llegados, para producir "La Traviata" de Verdi.

 
 
Oklahoma, el Grupo de Ópera Ligera del Néguev, Beer Sheva, 1997
 

El Grupo de Ópera Ligera del Néguev, con sede en Beer Sheva, fue creado en 1980 por el Dr. Edward Spitz, médico del hospital Soroka de dicha ciudad y nuevo inmigrante de los EE.UU. A pesar de las dificultades propias de la vida profesional y familiar, los intérpretes del grupo, que son todos ellos aficionados, encuentran tiempo para ensayar dos veces a la semana. La mayor parte de estos médicos, profesores y otros universitarios tenían antecedentes teatrales o musicales en sus países de origen; el repertorio de la compañía consistente en óperas ligeras de Gilbert y Sullivan, operetas de Offenbach y Lehar y comedias musicales de Broadway tales como "Oklahoma", "El violinista en el tejado", "El amigo más feliz", "El juego de pijamas", "El tiovivo" o "El hombre de la música", les brinda una excelente oportunidad para desplegar sus talentos.

 
 
La Orquesta Andaluza de Ashdod
 

La Orquesta Andaluza de Israel, de Ashdod, añade un toque étnico a la música en el sur. La música andaluza se originó en los siglos 10-11 en la España musulmana, y llegó al norte de África después de la expulsión de los judíos de España en 1492. Al igual que la música lírica árabe, las canciones y la música al estilo andaluz se interrelacionan y configuran una sola entidad, y los músicos y cantantes andaluces se forman en la tradición oral. Cuando esta música llegó a Israel con la inmigración del norte del África en las décadas de 1950 y 1960, quedó relegada con la absorción de los nuevos inmigrantes en la cultura israelí. Sólo en los años 1970 y 1980 la música andaluza volvió a despertar, pero debió afrontar dos impedimentos. En primer término, faltaban músicos y cantantes profesionales; en segundo lugar, carecía de una notación musical escrita.

El Dr. Avi Eilam-Amzaleg, músico nacido en Marruecos y uno de los fundadores de la Orquesta Andaluza, entendió que la música andaluza desaparecería si no se encontraban soluciones a estos dos problemas. Eilam-Amzaleg, que ha compuesto muchas obras basadas en fuentes judías de Marruecos, empezó a escribir la notación y arreglos para las piezas que la orquesta interpretaría. Se convocó a solistas como Emil Zrihan, que inmigró a Israel desde Marruecos, y por primera vez los instrumentos occidentales pasaron a formar parte de una orquesta con orientación andaluza. Hoy en día la orquesta incluye numerosos músicos de la ex Unión Soviética que tocan el violín, el chelo, el bajo, la flauta, el clarinete y el fagot junto con sus colegas nacidos en Marruecos, quienes tocan el laúd, el violín marroquí y el darbuka. La orquesta ofrece unos 50 conciertos al año para 3.000 abonados en diez ciudades, y ha producido un CD y un vídeo.

 
 
Max Stern
 

Dos compositores destacados del sur son el Dr. Max Stern, de Beer Sheva, y Shimón Shájal, de Ashkelón. Nacido en los EE.UU. en 1947, Stern inmigró a Israel en 1976. Director consumado, intérprete de bajo y crítico musical, es, en palabras de Uri Mayer, ex director de la Sinfonietta de Israel, "el compositor israelí más entrañable sus obras están bella y expresivamente compuestas".

Poco después de su llegada a Israel, Stern optó por vivir en el Néguev y uno de sus primeros proyectos fue crear un conservatorio de música en el pueblo en vías de desarollo de Ierujam. Desde mediados de la década de 1990 ha creado y dirigido el Departamento de Música en la Universidad Ben-Gurión en el Néguev y ha generado una activa vida musical en el campus. En gran medida, Stern se inspira en fuentes bíblicas para sus piezas corales y sinfónicas. Muchas de ellas han sido grabadas en discos compactos e incluyen "Balaam y el asno", por la cual recibiera en 1990 el Premio Lieberson; Bereshit ("La creación del mundo"), un cantata completa para soprano, flauta, percusión y cuerdas; "El cántico de Janá", basado en el relato de Samuel I y "Magnificat Hebraica", para barítono y coro a capella, basado en las respuestas litúrgicas Aleluya, Amén y Kadish. La Sinfonietta le ha encomendado el "Cántico de las estrellas matutinas" para orquesta de cámara y ha interpretado varias de sus obras, incluida "Iaacov lucha con el ángel" para piano y orquesta, y Yovel, una pieza sinfónica escrita en honor del 50 aniversario de Israel. En los últimos años, Stern ha manifestado también interés por las canciones sacras entonadas por las comunidades sefardíes de Marruecos, el Yemen y Turquía, así como por los beduinos del desierto. Estos últimos son el tema de su "Impresión beduina" para instrumentos de cuerda.

Shimón Shájal nació en Marruecos en 1934, en el seno de una conocida familia de intérpretes de música sacra. Residente desde hace mucho en la ciudad costera de Ashkelón, es un compositor prolífico cuyas composiciones, muchas de ellas escritas por encargo, han sido interpretadas en la radio y la televisión israelí y en salas de conciertos. Fueron compuestas para diversas combinaciones de instrumentos y grupos corales e incluyen el oratorio "El cantar de los cantares", un concierto para oboe y clarinete, una rapsodia para orquesta sinfónica y música de cámara. Uno de sus proyectos futuros es una ópera basada en la trágica travesía de los inmigrantes del barco Egoz, que naufragara con todos sus pasajeros y tripulación en la travesía de Marruecos a Israel en 1961.

Clarinetista por formación, Shájal es también educador y director. Es el fundador del conservatorio musical en Ashkelón, que ha dirigido durante muchos años. Enseña en la Universidad Ben-Gurión del Néguev, en Beer Sheva, y en varios institutos regionales. Ha dirigido la Orquesta de Cámara de Lod, mayoritariamente compuesta por músicos provenientes de la ex Unión Soviética.

En Eilat, la ciudad más austral de Israel, se realizan anualmente dos festivales internacionales de música. El clima templado de la ciudad le ha permitido durante los cuatro últimos años hospedar en invierno el Festival Internacional de Música del Mar Rojo. En varios de estos festivales, el maestro Valery Gergiyev ha dirigido la Orquesta y Coro de la Ópera Kirov de San Petersburgo.

Hasta el presente, en la última semana de agosto se han realizado 14 Festivales Internacionales de Jazz del Mar Rojo. Los conciertos tienen lugar en cuatro estructuras al aire libre, construidas con contenedores marítimos multicolores contra el telón de fondo de grúas gigantescas, el parpadeo de las luces de Eilat y Akaba y las montañas circundantes.

El pianista de jazz Leonid Ptashka nació en Rusia en 1963 e inmigró a Israel en 1991. Ha producido varios CD y ha participado en certámenes de jazz en Varsovia, París y Los Ángeles. Desde su creación en 1994, ha sido el director musical del Festival de Jazz de Invierno de Ashdod. En este festival han participado artistas israelíes de jazz, como Arié Kaminsky, Danny Gotfried y Baldi Olier, así como personalidades del exterior, incluidos Tommy Regis e Igor Gutman (EE.UU.) y Dave O'Higgins (Inglaterra). Además, se está planeando un festival internacional de música titulado "De la música clásica al rock" que tendrá lugar también en Ashdod.

Al sur de dicha ciudad, Ashkelón organiza y alberga el Festival Internacional de Música Briza. Auspiciado por una gran cervecería, es también un festival de comida y bebida. El primer festival se llevó a cabo en agosto de 1995. Las principales presentaciones tienen lugar en el anfiteatro del Parque Nacional de Ashkelón, y algunos grupos actúan en la calle. Han intervenido en él cantantes israelíes populares, como Shlomó Artzí, Rita, Rami Kleinstein, Iehudá Poliker y Guidi Gov.

Las ciudades del sur no descuidan la educación musical de sus jóvenes. Se han creado conservatorios, entre los cuales se destacan los de Beer Sheva y Ashdod. El Conservatorio de Beer Sheva fue inaugurado en 1960. El estrecho edificio original fue reemplazado a mediados de la década de 1970 por instalaciones modernas y espaciosas y, con el paso del tiempo y a medida que la ciudad crecía, se abrieron filiales en barrios más alejados y se introdujo la música en el currículo de muchas escuelas.

 
 
Conjunto de metales del centro comunitario de Lavron, Ashdod
 

En Ashdod, el Conservatorio Acadma fue fundado en 1966, exactamente diez años después de que las primeras casas surgieran de las dunas. Al igual que en Beer Sheva, se construyeron filiales para los residentes de todos los barrios de la ciudad en crecimiento. Los resultados son impresionantes: hay conjuntos de jazz, viento, metales y cámara. En 1993, la Orquesta Juvenil de Ashdod ganó el primer premio en una competición realizada en Valencia, España, y en 1995 fue la representante de Israel en el Festival Internacional de la Paz para orquestas de viento y metales realizado en Beijín. Un aspecto interesante de las actividades del conservatorio es la participación de sus estudiantes en un programa destinado a estimular el aprecio por la música en niños que padecen el síndrome de Down.

A fines de la década de 1950 y comienzos de la de 1960, Israel adoptó la política de crear pueblos de desarollo en áreas periféricas del país. Al igual que las ciudades, estos pueblos se esforzaron por que la música formara parte integral de la comunidad. Arad, en el Néguev, fue uno de los primeros pueblos creados en este marco, en 1963. La ciudad se convirtió en sinónimo de su Festival de la Canción Hebrea, que se realiza desde hace 19 años. Arad adopta un aire de happening con escenarios especialmente montados para los talentos jóvenes, presentaciones de nuevos inmigrantes, festivales con gran cantidad de público que canta a la luz de las fogatas y un minifestival de gastronomía, artes y artesanías.

Otro pueblo en vías de desarollo en el Néguev occidental, Sderot, ha sido apodado "la Liverpool del sur". Varios conjuntos vocales destacados de Israel han dado sus primeros pasos en él. El pionero fue Sfatáim ("Labios"), creado en 1985. Su concepción de la música se basa en el principio de que el texto es más importante que la melodía. Los cinco miembros del grupo, nacidos en Israel, provienen de familias de origen marroquí y su repertorio se basa en canciones y relatos de 300 años de antigüedad, con las cuales crecieran desde niños. "Nuestro objetivo", dice Jaím Oliel, "no es producir éxitos populares sino preservar las tradiciones marroquíes para las generaciones venideras". El resultado final es una música israelí con sabor marroquí o, tal como la define Oliel, "un corazón oriental con un oído occidental". Sfatáim abrió el camino para otros grupos vocales populares originados en Sderot; los más destacados son "Sahara", "Tanara" y "Tippex" que, al igual que su antecesor, añadieron un peculiar toque oriental a su música. En su etno-rock no olvidaron sus raíces nordafricanas, al tiempo que empleaban elementos occidentales tales como blues, soul, música afrocubana y jazz.

Sderot es hogar no sólo de los grupos vocales con orientación étnica más populares de Israel, sino también de aspirantes a pianistas de música clásica y directores en el ámbito internacional. Albert Mamriev, de 26 años, llegó a Israel desde Moscú en 1995, después de haber estudiado piano en el Conservatorio Tchaikovski de la capital rusa. En 1998 ganó el primer premio en un certamen internacional de piano en Madrid, en el que participaron 28 concursantes de 20 países.

André Szekely dirigió orquestas de primera categoría en Bucarest, Bratislava y su Budapest natal antes de llegar a Israel en 1967. Pasó sus primeros años en el país como director de la Orquesta de Cámara de Tel Aviv. A mediados de la década de 1970 creó el primer conservatorio de música en Dimona, y en 1985 fundó otro en Sderot, con el objeto de ofrecer a los más jóvenes los medios necesarios para apreciar la música clásica. También introdujo clases de música en el currículo de la escuela primaria. En 1991 congregó a nuevos inmigrantes y denominó a ese grupo de intérpretes de cuerda, viento, metales y percusión la "Camerata Sderot 91". La Camerata lleva la música clásica a Sderot y ha introducido conciertos comentados en las escuelas. Sus programas incluyen las obras más sencillas de autores como Mozart, Albinoni, Beehoven, Bach Bizet, Grieg, Offenbach y Strauss, así como de compositores israelíes.

En los seis años transcurridos desde 1996, Sderot ha duplicado su población debido a la llegada de miles de inmigrantes de la ex Unión Soviética, la mayor parte de ellos provenientes de la región del Cáucaso. En 1994 se creó el Grupo Folklórico Zori ("Alborada"), gracias a los esfuerzos conjuntos del ayuntamiento de Sderot y el concejo local. Los 40 bailarines y músicos de Zori, vestidos con ropa multicolor, ilustran las costumbres y el folklore de la comunidad judía del Cáucaso, con el objeto de elevar la autoestima de la nueva generación de la comunidad y de brindarle una opción creativa.

 
 
El conjunto indio raga dirigido por Rajamim Dan
  A mediados de la década de 1960, muchos inmigrantes de la India se radicaron en los pueblos en vías de desarollo recientemente creados, en especial Ierujam, Dimona, Ofakim y Kiriat Gat, en donde querían mantener sus tradiciones y cultura. Rajamim Dan fue uno de ellos. Nacido en Bombay, Dan tocaba la tabla, un tambor de la India, con otros artistas destacados de su país de origen. Ha creado un conjunto de seis miembros que se especializa en música instrumental y vocal en estilo raga. Su repertorio incluye obras tomadas de las tradiciones judía e hindú.

Kiriat Gat, en el extremo norte del Néguev, fue un pueblo en vías de desarollo que ha crecido hasta convertirse en ciudad. En las dos grandes olas inmigratorias de los años 1980 y 1990, más de 3.000 judíos etíopes se radicaron en ella. Con el apoyo del ayuntamiento local y de otras organizaciones, en 1993 se formó un grupo de 22 jóvenes de 11 a 15 años. Ababa ("Flores", en lengua amhárica) presenta un programa de canciones en hebreo y amhárico. Renombrados compositores israelíes, tales como Ehud Manor, Iaacov Navé, Arkadi Dujin y Shlomó Gronich han escrito obras especialmente para Ababa, y el grupo se ha presentado en todo el país.

 
 

 

 

 

 

 

El Cuarteto de Cuerdas Doradas

 

 

 

 

Mijael Wolpe
 

Cabe destacar que estos grupos de los pueblos en vías de desarollo fueron creados por inmigrantes que sentían la necesidad de interpretar la música que conocían en sus países de origen. Al hacerlo, se sienten mejor en su país de adopción; al mismo tiempo, la música sirve de puente hacia los residentes veteranos, que así entran en contacto con la cultura de sus nuevos vecinos.

También en los kibutzim y moshavim del sur rural de Israel tienen su lugar la música y quienes a ella se dedican.

Meír Míndel nació en Levov, en la Unión Soviética, en 1946. Llegó a Israel en 1958 y se afincó en el kibutz Negba. Sus obras, tanto vocales como orquestales, expresan su preocupación por los problemas sociales y se remiten a interrogantes filosóficos tales como la creación y el lugar del hombre en el universo. Un ejemplo de ello es "Una profecía maya", que le fuera encomendada por el Coro Filarmónico de Tel Aviv y que, desde su estreno en 1985, ha sido interpretada tanto en Israel como en el exterior. Describe la forma en la cual el pueblo maya, en la península de Yucatán en México, se vio debilitado por las discusiones internas y sucumbió al poder de los invasores españoles en el siglo 16. Con una alusión a Hatikvá, el himno nacional israelí, "Una profecía maya" es una metáfora apenas velada que previene contra la autodestrucción por conflictos internos. "Sugihara", una obra para una flauta de bambú llamada shakubachi, percusión oriental y orquesta, fue el primer intento de integrar la flauta japonesa en una orquesta sinfónica occidental. Míndel la compuso en 1995 en honor de Chona Sugihara, que fuera el cónsul japonés en Vilna, Lituania, durante la Segunda Guerra Mundial, y que arriesgara la vida para salvar a 6.000 judíos condenados emitiéndoles pasaportes japoneses.

Míndel es también el director musical del Cuarteto de Cuerdas Doradas, integrado por inmigrantes de la ex Unión Soviética, que ha producido un CD con arreglos de Míndel de canciones hebreas tradicionales.

Mijael Wolpe es miembro del kibutz Sde Boker. Nacido en 1960 en Tel Aviv, después de completar sus estudios secundarios en una escuela agrícola y de cumplir con su servicio militar combinó dos sueños de su infancia: componer música y cultivar la tierra. Eligió el kibutz al que se había incorporado el primer Primer Ministro de Israel, David Ben-Gurión, en su deseo de servir de ejemplo en la colonización de zonas no explotadas del desierto del Néguev. Wolpe cree que en Israel no basta con ser artista, sino que uno debe involucrarse en la construcción de la sociedad. Él lo hace enseñando música a los jóvenes de la región del Néguev y en Jerusalén; es el fundador de Caprisma, un conjunto de cámara de Jerusalén, y dirige y canta con el Coro del Movimiento Kibutziano.

Wolpe es considerado uno de los representantes más destacados de la tercera generación de compositores israelíes, y su obra está influida por la primera generación, representada, por ejemplo, por Paul Ben Haím, a quien recordara en su "Homenaje n 2" para viola solista. Se interesa básicamente por la música renacentista y pre-renacentista, por la música folklórica israelí y por la influencia de las canciones judías sobre la música israelí contemporánea. Sus composiciones se inspiran en el desierto circundante, en temas bíblicos y religiosos y en acontecimientos del presente. Ha escrito muchas obras para conjuntos de cámara, conciertos y conjuntos vocales. El Museo Israel en Jerusalén le encomendó el oratorio "Los sonidos de la luz y la oscuridad" para celebrar el 50 aniversario del descubrimiento de los Rollos del Mar Muerto.

Wolpe goza, asimismo, de renombre internacional. Su concierto para chelo, que es una pieza descriptiva sobre la vida de su familia en Europa hasta su inmigración a Israel, se estrenó en Francfort, Alemania, con el chelista Julius Berger en 1998, para celebrar el 50 aniversario de la fundación de Israel. "El regreso de los chacales", para acordeón, mandolina y los sonidos de chacales vivos, fue interpretada por primera vez en 2000 en Amán, Jordania, y en 2001 en Beer Sheva, por la Sinfonietta.

Desde hace tres años se realiza en diciembre, en el kibutz Sde Boker y en sus cercanías, un festival llamado "Música en el desierto". Wolpe es su fundador y director musical. Su idea es ofrecer al público amante de la música una mezcla de música artística y popular israelí y de la tradición clásica europea. A los compositores israelíes, tanto los veteranos como los más jóvenes, se les estimula a componer y presentar sus obras en este festival.

 
 
Iaïr Dalal
 

Iaír Dalal nació en el kibutz Samar, en la Aravá, en 1955; sus padres llegaron al país desde Irak. A principios de la década de 1990 formó un conjunto llamado Al Ol, que interpreta una mezcla de música judía y árabe, oriental y occidental. Al Ol se compone de instrumentos tradicionales como el clarinete, la flauta, el violín y la guitarra, que se tocan junto con el laúd, la tampura y el darbuka. Dalal ha promovido varios proyectos con músicos palestinos. Su formación ha tenido un impacto significativo en su trabajo, y su inspiración se nutre en gran medida de los más destacados músicos judeo-iraquíes que viven en Israel. En sus seis CD, el mensaje de Dalal tiene una orientación política: la paz global y la paz árabe-israelí son posibles. Sólo a través del profundo reconocimiento del otro, de su singularidad y diferencia, se puede lograr la armonía humana, social y política. Su primera aparición internacional tuvo lugar en diciembre de 1994, en el concierto Shalom-Salaam realizado en Oslo para conmemorar el primer aniversario de la firma del acuerdo entre Israel y los palestinos.

Algunos kibutzim y moshavim en el sur organizan actividades vocales e instrumentales conjuntas. Las 14 voces del Conjunto Vocal Ranot provienen de los kibutzim Iotvata, Ketura y Eilot. Si bien algunos de los cantantes han tenido formación musical previa, sus ocupaciones cotidianas no tienen la menor relación con la música: ciencias de la computación, matemáticas, veterinaria, bibliotecología, técnicas de laboratorio en el tambo y guía de turismo. Han elaborado un repertorio que abarca desde la música del Renacimiento hasta obras contemporáneas. Gran parte de la música es original y ha sido especialmente arreglada por Guidón Efrati, el director musical de Ranot.

 
 
El Coro Aravá Choir en el festival internacional de música vocal de Sofran, Hungaría, verano de 2000

 

Semana musical 2000 en el Kibutz Ketura
 

En la Aravá central, Ronit Ratner del moshav Parán coordina actividades musicales y canta en un conjunto vocal llamado Coro Aravá, integrado por miembros de moshavim de la región. Señala que en este presunto páramo cultural se puede oír a Bach y Schubert junto con música soul y canciones israelíes. A pesar de las dificultades objetivas que se desprenden de vivir en una zona escasamente habitada y con poblaciones dispersas, este grupo de 24 personas consagradas a la música ha participado en varios certámenes y festivales, tanto en Israel como en el exterior.

En el kibutz Ketura, a mitad de camino entre Parán y Eilat, se realiza desde hace 14 años una semana anual de música. Moshé Falkof y Robin Guilmor, miembros del kibutz, preparan un programa variado para este evento de cinco días de duración. Los programas recientes incluían piezas de cámara interpretadas por los mismos miembros del kibutz, "jam sessions" con grupos de jazz, un sexteto femenino que canta a capella en japonés y rumano, un día de beat africano con percusión y tambores, una banda de blues, el famoso "Whiffenpoofs" de la Universidad de Yale, canciones "eléctricas" francesas, concursos de preguntas y respuestas de tema musical y muchas actividades más.

En 1966, tres miembros del kibutz Mefalsim en el Néguev occidental decidieron que en Israel se echaban a faltar el ritmo y los sonidos de América del Sur. Así fue como formaron el Trío Mefalsim, integrado por David Erez, Mordejái (Mota) Yedlin y Iosef (José) Halfi. Durante el día trabajan en el gallinero del kibutz y por la noche se presentan en todo el país; también han viajado al exterior, en especial a los países de América Latina.

La descripción de la música en las áreas rurales del sur sería incompleta si no se mencionara la de los beduinos nativos del Néguev. Su música es funcional y forma parte de sus tradiciones y vida cotidiana. Se oye en reuniones familiares y sociales, y las canciones están destinadas a transmitir mensajes morales, a relatar leyendas y a enseñar la sabiduría de los mayores. Pero este rico legado se encuentra en peligro, porque esta música es improvisada y se interpreta sin notación. Se trata de una tradición oral transmitida de generación en generación.

 
 
Un terceto de músicos beduinos
 

Najumi Har-Zion, un musicólogo del kibutz Sde Boker, y Mujamad Abu-Ajaj, un beduino de la aldea de Kseife, han asumido la tarea de preservar y grabar la música beduina. Har-Zion ha realizado una investigación exhaustiva de la música beduina y ha estudiado sus orígenes históricos en los siglos 7 y 8. El repertorio incluye canciones domésticas y familiares sobre las mujeres que extraen agua del aljibe, sobre el desierto y los camellos, sobre los héroes y las guerras tribales, sobre los jeques y las figuras legendarias y sobre acontecimientos históricos.

El ritmo es una parte importante de la música beduina. Hasta la ceremonia de moler el café se acompaña de un golpeteo rítmico sobre un instrumento de percusión improvisado: los invitados dan palmas y emiten determinadas exclamaciones. Los principales instrumentos de música son la rahaha de una sola cuerda, hecha con crin de caballo y una rama de árbol; la flauta pastoril; el laúd; la simsimiya, una lira de cinco cuerdas improvisada con un bidón y originalmente asociada con las canciones de los pescadores; y los tambores, frecuentemente tocados por las mujeres en las bodas.

Abu-Ajaj, de 43 años de edad, estudió guitarra y violín y actualmente es instructor de música en la Escuela de Magisterio Kaye, de Beer Sheva. Sus alumnas son jóvenes beduinas que aprenden elementos de ritmo y canciones como parte de su preparación para enseñar a los niños beduinos.

En otro proyecto, Abu-Ajaj ha formado un cuarteto beduino que toca instrumentos y canta canciones tradicionales. No obstante, la tarea es difícil. En el presente, en las 45 escuelas beduinas del sur de Israel hay sólo seis maestros de música calificados.

En conclusión, hemos visto que los músicos del sur de Israel hacen su propia y singular contribución a la vida cultural del país. Algunos han combinado su amor a la música con la necesidad de añadir sentido y calidad a sus vidas; otros pueden haber llegado a ello por razones prácticas, como son encontrar casa y trabajo. Sean cuales fueren sus motivos, es probable que todos ellos concuerden con Eliahu Nawi, ex alcalde de Beer Sheva, quien dijera en cierta ocasión: "La colonización del Néguev y el retorno a la tierra de nuestros antepasados carecerán de sentido si no hay aquí creatividad cultural. Parte de nuestro arraigo en esta región incluye la siembra de nuestra propia cultura en estas arenas en las que tuviera comienzo el pueblo judío".


Traducción: Orna Stoliar

Betzalel Yannai nació en los Estados Unidos en 1944 y llegó a Israel en 1968. Se graduó en la Universidad de Berkley, California y en la Universidad Hebrea de Jerusalén. Desde siempre se ha interesado por la música y toca la trompeta. Es vicedirector del Departamento de Relaciones Exteriores del Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural.

 
E-mail to a friend
Print the article
Add to my bookmarks
Also available in
  English
  French
   
 
   
 
     Hebrew     
 
Copyright ©2004 The State of Israel. All rights reserved   Terms of use   Use of cookies