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Un toque de gracia: Yehudá Amijái
Los siguientes poemas del recientemente fallecido poeta jerosolimitano Yehudá Amijái, se publicaron en "Un toque de gracia", editado por el Museo del Hilván, Jerusalén, 2000.
A veces
A veces Jerusalén es ciudad de cuchillos,
y hasta las esperanzas de paz más afiladas para cortar
la dura realidad se embotan o mellan.
Las campanas de la iglesia se afanan tanto por sonar
con acento redondo y quieto
pero se vuelven pesadas como maja que bate en un mortero,
voces pesadas y sordas y hollantes. Y el chantre
y el muecín tratan de deleitar con su canto
pero al final estalla el alarido punzante:
Señor Dios de todos nosotros, Unico Señor, Uno,
Ejad, jad, jad, jad*.
Traducción: Esther Solay-Levy
(* En hebreo, la palabra "uno" significa también "filoso")
Amor a Jerusalén
Hay calle en la que venden sólo carne roja
y calle en la que venden sólo perfumes y ropa.
Y hay día en que veo sólo jóvenes bellos
y día en que veo sólo inválidos y ciegos
y leprosos y azogados y sardónicos.
Por aquí construyen una casa y por ahí destruyen
por aquí excavan las entrañas de la tierra
y por ahí las del cielo,
por aquí se sientan y por ahí caminan
por aquí odian y por ahí aman.
Pero quien ama a Jerusalén
según las guías de turismo o los libros de rezo
es como el que ama a una mujer
siguiendo un manual de las posiciones del sexo.
Traducción: Esther Solay-Levy
Jerusalén
En una azotea de la Ciudad Vieja
hay ropa iluminada con la última luz del día:
sábana blanca de una enemiga,
toalla de un enemigo
para secar con ella el sudor de su frente.
Y en el cielo de la Ciudad Vieja
una cometa.
Y al final del hilo
un niño,
que no vi
a causa de la muralla.
Hemos izado muchas banderas.
han izado muchas banderas.
Para que pensemos que están contentos.
Para que piensen que estamos contentos.
Traducción: Raquel García Lozano
Mi niño exhala paz
Mi niño exhala paz.
Cuando me inclino sobre él,
no es sólo el olor del jabón lo que me llega.
Todos han sido niños que exhalaban paz.
(Y en toda esta tierra no ha quedado
una sola rueda de molino que se mueva).
Oh tierra rota como ropa
que ya no tiene compostura!
Padres duros y solos aun en las cuevas de la Majpelá.
Silencio huérfano, sin hijos.
Mi niño exhala paz.
El vientre de su madre le ha prometido
lo que Dios no puede
cumplirnos.
Traducción: Esther Solay-Levy
* The traditional burial place in Hebron of Abraham and the other Patriarchs and Matriarchs of Israel.
Yehudá Amijái nació en Wurzburgo, Alemania, en 1924 y murió en Jerusalén en 2000. Es el poeta israelí más leído y apreciado, y sus obras han sido traducidas a más de 20 idiomas. Entre otros numerosos premios y doctorados, en 1982 recibió el Premio Israel de Literatura.
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