Todos los niños son especiales, pero niños con necesidades especiales, niños con discapacidades de todo tipo, han sido integrados en el sistema educativo y en la comunidad de Moscú utilizando métodos de terapéutica y de intervención aplicados en Israel. MASHAV, el Instituto Internacional de Kfar Saba, una ONG de Jerusalén - la Asociación Shekel de Servicios Comunitarios para Minusválidos-, y la Municipalidad de Moscú aunaron fuerzas en un proyecto significativo de ayuda a niños afectados por discapacidades físicas, intelectuales, emocionales, mentales y de aprendizaje.
En la ajetreada calle Dizengof de Tel Aviv uno puede ver muchas cosas. Pero la Viceministra de Educación de Moscú, la Sra. Larissa Kornishova, de visita profesional en Israel en 1997, vió las cosas desde la perspectiva de quien ha jugado un papel preponderante en la configuración del sistema de educación de Moscú durante muchos años. No le sorprendió la abundancia de tiendas y restaurantes de Tel Aviv, pero quedó asombrada al ver una población que incluía niños y adultos discapacitados circulando de forma libre e independiente por las calles. "Quién se ocupa de ellos? Tienen ustedes instituciones apropiadas para ellos?" preguntó. La respuesta le sorprendió: "Nos esforzamos por alentar a los niños discapacitados a vivir en el hogar, en la comunidad, y a llevar una vida normal acorde con sus aptitudes y necesidades. Su comunidad de apoyo es la población de Israel, que está cada vez más concientizada al respecto."
Comprendiendo la diferencia de enfoque entre Israel y Moscú, la Sra. Kornishova, pidió ayuda para establecer un sistema como el de Israel en Moscú, de tal modo que los niños discapacitados pudieran permanecer en el hogar con sus familias, y en el seno de la comunidad, más bien que en instituciones estatales para niños. "Hasta ahora -explica Larissa Kornishova- las mujeres que daban a luz niños discapacitados recibían una amplia ayuda financiera, gracias a la cual podían enviar a esos niños a instituciones que se hacían cargo de ellos durante toda su vida. En el sistema aplicado en Moscú, los padres tienen la opción de visitar a su niño, pero si lo desean, pueden desvincularse de él para siempre. Este proceder no es natural. Esos niños quedan desligados de su familia biológica, lo que reduce casi a la nada la posibilidad de expresar su potencial y vivir una vida normal acorde con sus capacidades. Con base en la experiencia israelí de integrar a los niños discapacitados en la comunidad, y en vista de los cambios ocurridos en los últimos años en la Europa oriental, se han creado oportunidades especiales de cooperación, con la ayuda de MASHAV, el Centro de Cooperación Internacional del Ministerio de Relaciones Exteriores de Israel en Jerusalén.
MASHAV preparó un plan de cooperación, conjuntamente con la Asociación Shekel de Israel, que es uno de los principales defensores de la integración de los minusválidos en la comunidad y realiza constantes esfuerzos por mantenerse actualizada en el aspecto profesional y por aplicar los métodos más novedosos de integración de la población discapacitada en la comunidad. A su regreso a Moscú, Larissa Kornishova iba decidida a implantar allí lo que había visto en el sistema de educación especial de Israel.
Obviamente, no es posible introducir cambios en un sistema de educación especial de la noche a la mañana. Inicialmente se formó un grupo encabezado por la Sra. Galina Shirokova, directora del Departamento de Educación Preescolar en el Ministerio de Educación de Moscú. Ese departamento tiene a su cargo el asombroso número de 2.900 instituciones preescolares. La Sra. Shirokova decidió introducir un sistema que había observado en Israel entre niños de 0 a 7 años de edad. Los cambios se fueron haciendo paso a paso. El grupo comenzó a trabajar y, a pesar de las presiones y dificultades, la administración del Ministerio de Educación de Moscú decidió en principio alentar la atención y educación de los niños discapacitados por medio de su integración en las escuelas ordinarias. A raíz de esta decisión de elegir el modelo israelí, la Asociación Shekel fue seleccionada como consultora profesional y supervisora del proceso de desarrollo, bajo los auspicios de MASHAV por intermedio del Instituto Internacional.
La primera etapa del proceso en Moscú se inició con una visita de una semana por parte de la directora ejecutiva de Shekel, la Sra. Clara Feldman, acompañada de otros dos directivos de la institución, la Sra. Suzanne Goichman y el Dr. Pesach Gitelman. La visita tenía tres objetivos principales. El primero dar a los representantes de Shekel una imagen clara de los servicios disponibles en Moscú para niños discapacitados y sus familias.
Casi por primera vez desde el comienzo de la perestroika (la política de reconstrucción de la economía en la Unión Soviética), se abrieron las puertas de los hogares estatales de niños ante los miembros de la delegación, para que pudieran visitarlos. En esas instituciones residenciales, los niños recibían primordialmente alojamiento y atención médica, en tanto que las actividades de rehabilitación y educación eran mínimas. La delegación de Shekel visitó también la universidad que forma a quienes trabajan en educación especial. Puestos a cambiar por qué no cambiar todo el sistema de educación especial?
El segundo componente consistió en un seminario de tres días durante el cual el grupo de Shekel describió el abanico de servicios disponibles y planeados para esta población, bajo los auspicios de Shekel en Jerusalén. El seminario, realizado en el Centro Pedagógico del Ministerio de Educación en Moscú, contó con la asistencia de 107 directores de centros de enseñanza preescolar de Moscú. El tema tratado fue: "Servicios educativos para niños discapacitados del nacimiento hasta la edad de 7 años: El modelo israelí, enfoque teórico y métodos terapéuticos".
El Ministerio de Educación de Moscú fijó varios temas de discusión para el seminario: métodos innovadores aplicados en el sistema israelí de educación especial para niños de hasta 7 años de edad; formas de ampliar el sistema de educación especial para niños de edad preescolar en Moscú; creación, gestión y operación de organizaciones sin afán de lucro; y cómo lograr la cooperación entre ministerios y organizaciones sin afán de lucro.
El seminario alcanzó todos sus objetivos. Aunque algunas de las metas diferían de las ideas aceptadas en el sistema de educación especial de Moscú, fueron examinadas abiertamente. El cambio en la perspectiva del Ministerio de Educación de Moscú viene subrayado por el hecho de que por primera vez aceptó la noción de que "todo niño tiene derecho a la educación" y el término antes comúnmente usado de "ineducable" ha desaparecido de su léxico.
El tercer componente fue el inicio de un proceso de cooperación continuada entre Moscú e Israel, con el propósito final de desarrollar y ampliar el abanico de servicios en Moscú, permitiendo la integración de niños discapacitados en el sistema de educación local. Se prestó atención especial a la labor preparatoria para la cooperación profesional y la comprensión mutua entre los invitados de Israel y sus colegas de Moscú. Como punto de partida de una cooperación genuina, los representantes de MASHAV en la embajada de Israel, que participaron en el proyecto desde sus inicios, al igual que los delegados de Shekel, subrayaron que la delegación israelí no venía a dictar lo que se debía hacer, sino a presentar una variedad de perspectivas, a partir de las cuales ambas partes tratarían de definir el enfoque más apropiado a las condiciones locales, conforme a lo que decidiera el Ministerio de Educación de Moscú, que tenía la responsabilidad en esta materia.
En este período ya se comienza a sentir los cambios en Moscú. En las clínicas de maternidad, el personal incluye ahora miembros que trabajan con las madres que dan a luz niños discapacitados. Las madres empiezan a llevarse a estos niños a casa en lugar de abandonarlos en instituciones.
Al mismo tiempo, ONGs han comenzado a ocuparse en Moscú de los padres de niños discapacitados. Un grupo especialmente activo es el de padres de niños afectados por el síndrome de Down. Durante el año escolar 2000-01, 57 niños con síndrome de Down fueron integrados en centros preescolares ordinarios. Además, docenas de niños con parálisis cerebral y unos 100 con problemas diversos han sido integrados también en marcos eductivos ordinarios.
En 2001 se sintió la necesidad de otorgar formación profesional a educadores preescolares que se enfrentaban con dificultades que nunca habían tenido antes, como el trabajo en grupos interdisciplinarios, y los problemas presupuestarios y administrativos causados por la integración de niños discapacitados con niños normales. Es de señalar que los directores de esos centros preescolares habían participado en el seminario de Shekel y ya estaban integrando niños con necesidades especiales.
En vista de ello, a fines de 2001 MASHAV organizó una gira de estudio profesional en Israel en colaboración con el Instituto de Capacitación de los Empleados de la Municipalidad de Moscú. Participaron en la gira dos grupos de 20 profesionales, directores de los centros preescolares incorporados al proyecto en Moscú. Los miembros de la delegación se alojaron en el Instituto Internacional de Kfar Saba, cuya división rusa, dirigida por la Dra. Maya Glasserman-Almog, impartió el curso de capacitación "Gestión de proyectos e integración de niños discapacitados", en ruso, en cooperación con MASHAV. Los dos grupos visitaron numerosos marcos para niños con discapacidades en Israel, y hablaron con padres y maestros. Representantes de Shekel acompañaron a las dos delegaciones durante toda la gira. En el curso de su visita, los participantes vieron un modelo real de lo que se proponían lograr en Moscú.
La cooperación entre el Ministerio de Educación de Moscú, la organización Shekel y el Instituto Internacional, bajo la égida de MASHAV, ha llevado a la creación del centro "Generación Sana"en el cual los métodos aplicados en Israel para atender a niños discapacitados han sido adoptados por el Ministerio de Educación de Moscú. Ahora, 600 niños discapacitados de Moscú viven con sus familias, en el seno de la comunidad, recibiendo el cariño y la atención que merecen.
El Dr. Pesach Gitelman agrega: Uno de los aspectos del programa de capacitación en Israel fue la presentación a los participantes de las bases teóricas y filosóficas del enfoque propuesto. El título de esta conferencia fue: "Integración comunitaria y educativa de niños con necesidades especiales".
Ese tema refleja no sólo una cuestión técnica y práctica sino algo más importante aún, una toma de posición con respecto a derechos humanos. Al definir la integración como "un acto o proceso de incorporación, como iguales, de individuos de grupos diferentes en una sociedad u organización", está claro que la integración de discapacitados expresa de hecho su aceptación como iguales a todos los demás ciudadanos.
La noción de igualdad no implica que todos los individuos sean idénticos sino que aún habiendo diferencias significativas entre ellos (físicas, emocionales, etc.), existen cualidades básicas que hacen iguales a todos los seres humanos. Esta percepción es correcta más allá de las limitaciones y necesidades específicas que una persona pueda tener: esa persona es igual a todos los demás miembros de la comunidad o sociedad.
Al aplicar esta concepción a personas con necesidades especiales, o sea a individuos cuyas necesidades de atención y asistencia rebasan, o son distintas, de las de otros individuos, queda claro que la definición de esas necesidades y de su alcance no es sólo cuestión interna del individuo, sino que depende de su evaluación por la sociedad.
Para apreciar cabalmente este aspecto, conviene distinguir claramente tres conceptos que se usan para caracterizar las necesidades especiales. Estos conceptos son : deficiencia, impedimento y discapacidad.
Deficiencia - reducción o anomalía de una estructura o función psicológica, fisiológica o anatómica.
Impedimento - limitación o carencia (debida a una deficiencia) de la capacidad para realizar cierta actividad en la forma y con el alcance considerados normales en un ser humano.
Discapacidad - situación de desventaja de un individuo, debida a una deficiencia o a un impedimento, que restringe o impide la ejecución de una función normal en relación a su edad y a los factores sociales y culturales que inciden en él. Una discapacidad es el resultado de la interacción entre la deficiencia y factores sociales y/o de actitud.
Un ejemplo aclarará lo dicho. Un niño que nace con espina bífida sufre de una deficiencia, a saber: el desarrollo incompleto de la médula espinal, lo que constituye una "... anomalía de una estructura o función fisiológica o anatómica".
El resultado de esta deficiencia es un impedimento, o sea una "limitación de la capacidad para realizar cierta actividad en la forma considerada normal". En este caso el impedimento es muchas veces la imposibilidad de andar o de controlar las funciones del cuerpo de la cintura para abajo.
El que el niño o la niña afectados queden en situación de discapacidad depende de una decisión de la sociedad en cuanto a los sevicios y facilidades de que podrá disponer. Por ejemplo, si puede disponer de una silla de ruedas y su escuela es accesible a las sillas de ruedas y si los servicios esenciales (sanitarios, de recreo, etc.) son accesibles, el niño o la niña pueden no ser considerados discapacitados. En cambio, si no puede disponer de ninguno de esos servicios, el impacto que ello tendrá en el niño o la niña puede ser abrumador.
Dos niños con la misma deficiencia pueden sufrir de niveles totalmente distintos de discapacidad. La diferencia estriba en una decisón de la sociedad, basada en valores en cuanto a prioridades en la distribución de recursos, no relacionada con la condición objetiva, física o emocional, del niño o la niña.
Partiendo de estos antecedentes, se destaca aún más la importancia de proporcionar oportunidades apropiadas y significativas a las personas discapacitadas. Las decisiones y prioridades de la sociedad determinarán si un niño o niña que sufren de determinada deficiencia tendrán la oportunidad de convertirse en miembros activos y contribuyentes de la sociedad o si habrán de depender de otros sin llegar a ser miembros productivos de la sociedad.
Obviamente, según sea el modelo adoptado por la sociedad, se tomarán decisiones sobre la clase de recursos que se desarrollarán, las prioridades que se fijarán en el desarrollo de tales recursos y, a nivel práctico, la distribución de los recursos para cubrir el costo de los servcios.
El programa actualmente en curso en Moscú, tendiente a integrar niños discapacitados en los jardines de infancia locales, al lado de los niños sin discapacidad, representará un paso inicial en el desarrollo de un modelo de sociedad donde todos pueden vivir, trabajar y jugar juntos, en un marco de aprecio común a las diferencias y capacidades individuales.
Este paso puede ayudar a superar los problemas significativos que causan la separación y el aislamiento de los niños discapacitados del conjunto de la sociedad. La integración expondrá a esos niños a una variedad de vivencias que habrían podido ser amenazadoras y quizás peligrosas para quienes en el pasado quedaban al margen de la sociedad y eran tratados de modo distinto. Los niños quedan expuestos así a riesgos que son parte integrante de la vida en una sociedad abierta.
Por último, la siguiente lección puede ayudar a enfocar la trascendencia que tiene el aceptar a todos, para una sociedad que aspira al bienestar de todos sus integrantes.
Juntos nos va mejor
La lección que dan los ánsares
Al batir de alas, cada ave crea una "fuerza ascensional" para el ave que le sigue. Una bandada en "formacion V" pueda volar 71% más lejos que cada ave por sí sola .
Moraleja: Quienes comparten una dirección común y un sentimiento de comunidad alcanzan su meta en menos tiempo y más fácilmente, porque confían uno en otro.
Cuando un ánsar se sale de la línea, siente de pronto la resistencia mayor que supone volar solo y vuelve en seguida a la formación para aprovechar la "fuerza ascensional" del ave que le precede.
Moraleja: Tanto para personas como para aves, merece la pena hacer las tareas díficiles por turno y compartir el liderazgo, en interdependencia mutua.
Los ánsares de atrás en la formación graznan para alentar a los de delante a mantener su velocidad.
Moraleja: Debemos estar seguros de que nuestros graznidos desde atrás estimulan y no desalientan.
Cuando un ánsar se rezaga, se lastima o le disparan, otros dos se salen de la formación y le siguen en su caída para ayudarle y protegerle. Se quedan con él hasta que puede volar de nuevo o se muere. Entonces emprenden vuelo y se unen a otra bandada o vuelven a alcanzar la suya.
Moraleja: Si tenemos tanto juicio como los ánsares, nos apoyaremos mutuamente.
(Milton Olson, Sínodo de Nebraska [EICCA] Actualización, Noviembre de 1988)