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Modalidades de desarrollo agricola a partir de la base

17 feb 2003
 REVISTA SHALOM, 2002, No. 2
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Modalidades de desarrollo agrícola a partir de la base
Enfoque en demostración, tecnología y formación

Zvi Herman

 
 
Gershon Gan (izq.), director del Departamento de Asuntos Exteriores de MASHAV y Zvi Herman con un sistema de riego por gravedad, en Kenia.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Zvi Herman, Arie Arazi, director de MASHAV, y Benzion Havkin, asesor agrícola del CINADCO

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Una cultivadora muestra sus campos.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Verificación del nivel de riego en el suelo

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Zvi Herman con un catedrático de la Universidad Koncan, Tailandia, en una misión enfocada a definir proyectos demostrativos de riego y diversificación de cultivos.
 

La cooperación de Israel con países en desarrollo en el campo de la asistencia técnica ha desarrollado y aplicado en años recientes, en distintos lugares del mundo, varias nuevas modalides de demostración y formación. Cuáles son y cómo se han desarrollado? Qué pretenden conseguir? El autor de este artículo, director del Centro de Cooperación Internacional en Desarrollo Agrícola (CINADCO), del Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural de Israel, el principal órgano ejecutor profesional y operacional de los programas de MASHAV en Israel y en el exterior, señala que todas ellas tienen el propósito de servir de polos de desarrollo práctico a nivel básico.

El mundo está lleno de métodos por los cuales los países desarrollados se proponen compartir sus experiencias, éxitos y lecciones con el mundo en desarrollo. Ninguno ofrece soluciones mágicas, listas para su uso. El programa de cooperación técnica de Israel, que desde sus inicios a fines de la década del 50, se orientó a compartir la experiencia israelí en cuestiones agrícolas con los países en desarrollo, ha puesto énfasis en combinar una sólida pericia profesional con una orientación práctica a nivel de campo. Es más, el concepto central ha sido en general el de un enfoque práctico, a partir de abajo, aunque sin ignorar la importancia del enfoque dominante, que aboga por politícas de macrodesarrollo, a partir de arriba.

El enfoque israelí parte de la premisa que al combinar en un mismo sitio las actividades prácticas de demostración con las de formación, realizadas a un genuino nivel de campo (en general en regiones periféricas remotas), se obtiene un doble impacto. Primero, y quizás principal, el impacto sobre la comunidad local de agricultores, que viven y producen en la vecindad inmediata del sitio de demostración. Con ello se logra un contacto directo de la población agrícola y rural con los elementos profesionales y técnicos del sitio de demostración y con sus conceptos esenciales. En segundo lugar, se considera que los resultados prácticos y exitosos y las lecciones que allí se aprenden se difundirán, y por ende ejercerán un impacto en la política de desarrollo, a nivel regional y nacional.

Otra premisa referente al desarrollo es el efecto multiplicador. Cuando algo funciona, es probable que otros sigan el ejemplo ("ver es creer"). Se pueden crear así cuadros locales -la formación de formadores- que a su vez difundirán el mensaje a otros, con el fin de alcanzar una masa crítica en distintas áreas en desarrollo. Con ello se puede acelerar un proceso de desarrollo autodirigido y sotenible, a diferentes niveles.

Aprender de la experiencia de Israel en desarrollo

La cooperación técnica internacional de Israel en el campo agropecuario ha guardado desde sus comienzos un contacto directo y constante con la experiencia práctica de Israel, su tecnología de desarrollo agrícola y rural, y el proceso de evolución de su sector agrícola. Este proceso implicó la transformación del sistema agrario inicial de Israel, basado en explotaciones semimixtas, en una agricultura orientada al mercado y a la exportación. Para ello fue precisa una lucha constante -pero exitosa- con las limitaciones impuestas por la escasez de recursos naturales y otros obstáculos. Esta experiencia es aprovechada en los programas de cooperación técnica agrícola de Israel, pero siempre teniendo en cuenta las adaptaciones exigidas por las condiciones socioeconómicas específicas y por los valores propios de los países en desarrollo.

Hace apenas 50 años Israel era aún un país subdesarrollado, esforzándose por alcanzar sus objetivos de desarrollo. El sector agropecuario se basaba, entonces como hoy, en explotaciones de dos tipos principales: cooperativas de propósito múltiple (moshav) y fincas colectivas (kibutz). Con los años, sin embargo, las cooperativas de pequeños productores de los moshav, y las fincas más extensas de los kibutz, han tenido que introducir muchos cambios en los modelos originales, mayormente para ajustarse a cambios necesarios, nacionales e internacionales, y en particular los dictados por los mercados.

La base de recursos agrarios de Israel es hoy similar a la de los años 50 (salvo que en los últimos años se ha restringido mucho el uso del agua en la agricultura). En 2002 producirá una canasta de alimentos equilibrada y diversificada para una población de más de seis millones, en comparación con unos 600.000 cincuenta años atrás. En este período, la extensión de tierras cultivadas, otro factor de producción primordial y también limitado, se ha mantenido constante, a nivel de unas 400.000 hectáreas, de las cuales unas 200.000 se riegan actualmente con riego a presión. Durante estas cinco décadas la producción agrícola se ha multiplicado por doce. Además, en el curso de esos años, la política general de desarrollo y la producción se han reorientado hacia cultivos de calidad y alto valor, destinados a los mercados nacionales y de exportación.

Los agricultores y profesionales israelíes que participan actualmente en la transferencia de tecnología son, en buena medida, los mismos que han intervenido en el desarrollo desde los años cincuenta, o sus hijos, y por ello gran parte del programa de cooperación técnica agropecuaria de Israel se muestra particularmente sensible a un amplio abanico de situaciones similares, que se dan en los países en desarrollo en todo el mundo.

Esta perspectiva del desarrollo, combinada con sus elementos operacionales, está a disposición de la cooperación técnica de Israel. Consideramos que buena parte de los procesos del pasado y de nuestra experiencia presente en estas materias son muy valiosos a la hora de enfrentar los problemas que se presentan hoy en día en el sector agrario en los países en desarrollo.

Qué factores influyeron en el desarrollo agrícola de Israel?

La pauta de desarrollo de Israel, implementada en condiciones de clima semiárido o árido, exigió combinar el desarrollo integrado con la capacidad profesional. Los logros obtenidos se basaron en gran parte en tres factores interrelacionados. En primer lugar, la investigación agrícola se ha concentrado en estudios aplicativos, en cooperación estrecha con los agricultores en el campo. De ello han resultado nuevas tecnologías de riego y manejo del agua, prácticas culturales mejoradas, variedades de cultivos resistentes a la sequía, productos con mayor vida de estante y otras mejoras. También se ha logrado intensificar y diversificar la producción, con el consiguiente aumento de los ingresos de todo el sector agropecuario. En segundo lugar, un servicio de extensión orientado al agricultor acelera la difusión de innovaciones prácticas y capacita a los productores, transfiriendo los conocimientos tan rápidamente como sea posible a las fincas y al conjunto del sistema de producción. En tercer lugar, avances en el campo de la tecnología: sistemas precisos de riego por goteo y otros métodos de riego a presión, cultivos hortícolas protegidos (invernaderos), semillas y plántulas de calidad, manejo postcosecha mejorado, sistemas computarizados de producción, tecnologías de información aplicadas a la gestión y a la capacitación. Junto con ello, se han expandido y mejorado los servicios de apoyo al sector agropecuario, como comercialización, procesamiento y ayuda financiera, tanto de fuentes privadas como públicas, a fin de superar los problemas debidos a los recursos de producción limitados, o sea la escasez de agua y de tierra y las condiciones de clima semiárido y árido.

El tema de la tecnología

El rol de la tecnología en este proceso (debidamente combinada con otros factores del desarrollo) ha suscitado a lo largo de los años serios debates profesionales y, al mismo tiempo, ha permitido hallar soluciones para superar problemas técnicos y económicos que se plantean en algunas -o quizás muchas- situaciones. Ello es importante en la situación actual del desarrollo mundial, en la era de la globalización.

En este contexto, el reciente Informe sobre Desarrollo Humano 2001 publicado por el PNUD (Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo) con el título de "Nuevas Tecnologías al Servicio del Desarrollo Humano" señala que "La innovación tecnológica afecta el desarrollo humano de dos maneras. Primero, puede reforzar directamente las capabilidades humanas. Muchos productos tales como variedades de plantas tolerantes a la sequía para agricultores en climas inciertos, vacunas contra enfermedades infecciosas... mejoran directamente la salud, la nutrición, los conocimientos y el nivel de vida de las personas... Segundo, la innovación tecnológica es un medio de desarrollo humano, debido a su efecto sobre el crecimiento económico, merced al aumento de productividad que genera. Aumenta las cosechas de los agricultores, la producción de los trabajadores industriales y la eficiencia de los proveedores de servicios y las pequeñas empresas..."

El Banco Mundial trata también este tema en un documento publicado recientemente: "Globalización, crecimiento y pobreza. Construir una economía mundial inclusiva", que expone las ventajas y posibilidades de crecimiento económico que ofrece el proceso de globalización para las condiciones económicas específicas de los países en desarrollo.

Estas condiciones, aunadas a la tecnología y a otros servicos críticos conexos, y una política de promoción humana y de capacitación técnica, pueden alentar a pequeños y medianos productores a superar la etapa de agricultura de subsistencia o de mercado para acceder al nivel de ingresos más elevado de los grandes mercados y de la economía global.

Conceptos y componentes comunes

El enfoque "de abajo para arriba" considera que al establecer en un lugar juiciosamente elegido, en general en áreas periféricas lejanas, un "sitio de demostración y formación" de carácter práctico, que lleve a cabo, de forma continuada y a largo plazo, una serie de actividades a nivel de campo, se logra un impacto en el desarrollo, tanto a nivel local de proyecto como a nivel nacional.

Partiendo de este enfoque, se han definido a lo largo de los años seis modalidades de centros de demostración para el desarrollo agrícola. Aunque distintas, las seis tienen una misma base conceptual.

Todas ellas se basan en aprovechar -preservándolos- los recursos naturales locales de suelo, agua, etc. para establecer una unidad demostrativa básica, de producción orientada al mercado, que aplica prácticas de intensificación (sin degradación) y diversificación, utilizando nuevas tecnologías, que a menudo se relacionan con las prácticas locales y las perfeccionan. Estas unidades no se limitan a la demostración de nuevas prácticas y tecnologías agropecuarias, sino que al mismo tiempo se ocupan de forma sistemática de formación práctica y transferencia de tecnología a nivel de campo. Las actividades comprenden también una labor de extensión entre los agricultores del área circundante. Los conceptos propuestos por la extensión se difunden por medio de actividades a nivel de finca, lo que permite apreciar en qué medida las nuevas prácticas y tecnologías son captadas y aplicadas por los agricultores o grupos de productores. Otras funciones de esas unidades consisten en brindar servicios de apoyo técnico que ayudan a adaptar y mantener nuevas tecnologías, crear medios de manejo postcosecha y comercialización, sacar la producción de la finca y enfrentar problemas socioeconómicos y de manejo.

Cada unidad de demostración, de cualquier modelo, adapta, con un enfoque integrativo, la canasta de productos a la zona geográfica, selecciona tecnologías, prácticas de cultivo y pautas de manejo apropiadas, y proporciona capacitación en el lugar y extensión. No menos importante que lo ofrecido por ese enfoque de desarrollo es el hecho de que cada unidad ajusta los distintos componentes de sus actividades a las prácticas agropecuarias existentes, las estructuras y valores locales y las condiciones socioeconómicas del lugar.

Mediante esta combinación de tecnología y de prácticas ecológicamente correctas, los agricultores elevan el valor de sus cosechas, mejoran su producción y acrecentan su seguridad personal, al tiempo que practican una agricultura sostenible, que logra difundirse en virtud de sus propios méritos.

Bosquejo de algunas modalidades

Las distintos tipos de unidades de demostración operan en el marco de programas de cooperación técnica bilateral o multilateral entre Israel y el país anfitrión, o bien en cooperación con organismos de asistencia internacionales o de países donantes. Las principales características de estos modelos se describen a continuación.

Empresa de agronegocio integrado tecnificado

Este modelo, el de mayores proporciones, está enfocado en el mercado, con un criterio de economías de escala. Se ha establecido una unidad de este tipo en China, en una explotación de grandes proporciones, el complejo agrario de Yongledian, situado en las afueras de la capital, Pekín. La unidad tiene por objetivo demostrar las ventajas de la adecuada combinación de una buena tecnología agrícola y una gestión apropiada del agronegocio en ámbitos de la agricultura específicamente orientados a una producción enfocada en el mercado.

El núcleo de demostración se halla en una gran explotación multisectorial, dedicada a la producción hortícola en invernaderos y otras formas más livianas de cultivo protegido para hortalizas y flores. La unidad comprende instalaciones de demostración del manejo postcosecha y la comercialización para productos hortícolas de alto valor. La transferencia de tecnología incluye el mejoramiento de las prácticas agrícolas existentes. Resultados excelentes se han obtenido al tecnificar pequeños invernaderos de bajo costo, de diseño local, mediante la introducción del riego por goteo y de semillas e insumos mejorados, lo que eleva la calidad de la producción y aumenta los ingresos. La capacitación se lleva a cabo in situ y también fuera de la unidad. También se realizan días de campo y visitas explicadas, a los que asisten miles de agricultores, gerentes de fincas, autoridades y profesionales. La unidad también proporciona consultoría a otras fincas de la región.

Desarrollo de ramos agrícolas especializados

Estas unidades, también relativamente grandes, se concentran en un ramo de producción específico, por ejemplo el lechero. Su propósito es demostrar las ventajas de combinar tecnologías apropiadas con capacitación y con una gestión especializada para acelerar el desarrollo de determinado ramo del sector agropecuario, para el cual se ha identificado un potencial de mercado y ventajas comparativas del ecosistema local. En el caso del ramo lechero, se aplica un programa intensivo de mejoramiento de la capacidad técnica y gerencial del ramo, enfocado a satisfacer la demanda de leche y sus derivados, como fuente de proteínas, a nivel regional y nacional. Este programa se ha implementado en China mediante la tecnificación de una central lechera existente en la finca Dere Vu, en las afueras de Pekín, tomando como meta de su producción la creciente demanda en la ciudad de leche y productos lácteos de calidad. Otras unidades de demostración de este tipo están operando en El Salvador y en algunas repúblicas del Asia central, donde la demostración abarca también las fincas lecheras familiares. El modelo incluye, además, capacitación intensiva y consultoría externa.

Demostración, diversificación e intensificación para pequeñas fincas

Esta configuración se basa en dos componentes principales: una finca demostrativa, con una producción a escala relativamente grande, y una instalación de investigación y desarrollo a nivel de campo. En la mayoría de los casos la unidad se basa en una finca existente, cuya infraestructura se mejora y tecnifica para los fines de demostración, capacitación y servicios técnicos externos.

El concepto básico consiste en llevar a cabo simultáneamente la demostración de prácticas agropecuarias mejoradas, la introducción de nuevas tecnologías y la capacitación, tanto en la unidad demostrativa como en fincas de agricultores. En ambos lugares, la capacitación y las demostraciones se llevan a cabo continuamente. En algunos casos, la operación de la finca demostrativa constituye la primera etapa y más tarde se incorporan agricultores externos. Sin embargo, la experiencia ha mostrado que, cuando es posible, es de preferir la operación simultánea de los dos componentes, lo que asegura resultados más rápidos y mejores en términos de transferencia de tecnología, formación de los agricultores y autogestión, así como con una mejor comercialización y mayores beneficios económicos. Este tipo de unidad ha dado buenos resultados en la "formación de formadores" y en la función de modelo para otros agricultores y grupos. Sus efectos se extienden también a la comercialización y al fomento de una orientación comercial entre los productores.

Los participantes, como grupo, promueven su propia orientación al mercado, ya que juntos constituyen una masa crítica capaz de atraer a los comercializadores. Éstos sólo intervendrán si la zona puede ofrecerles cantidades suficientes de productos de calidad, con un suministro continuo asegurado que rentabilice la operación. Los agricultores externos sirven de núcleo para la creación de un sistema de comercialización estable. Este modelo ha sido implantado en la región de Kibwezi en Kenia, en la Finca Demostrativa Kibwezi. El proyecto comprende también un fuerte elemento de autogestión y de participación de los productores. El desarrollo a lo largo del tiempo ha permitido crear un grupo diversificado de unos 400 agricultores externos, formados en el proyecto, que poseen fincas pequeñas a medianas bajo riego, donde producen cultivos hortícolas exóticos para el mercado local y para exportación. El proyecto suscita un interés especial como modelo de desarrollo de pequeñas explotaciones de orientación comercial, cuya presencia se hace sentir en el ámbito regional y nacional y en el sistema de comercialización.

Demostración de prácticas de mejoramiento ambiental y generación de ingresos

Esta configuración se basa en un conjunto de operaciones piloto de pequeña escala que atienden problemas del medio ambiente relacionados con la agricultura, junto con la generación de ingresos y la elevación del nivel de vida, por medio del desarrollo y la difusión de parácticas apropiadas.

Ese modelo está destinado específicamente a zonas remotas, de condiciones ambientales degradadas. Los distintos proyectos de demostración se basan en gran medida en la participación de la comunidad y de individuos y empresarios locales. Los proyectos piloto están diseñados de tal forma que generen interés local, creando el deseo de implantar proyectos mayores y/o más intensos, que contribuyan a elevar los ingresos y a promover iniciativas de desarrollo basadas en la comunidad. Esta modalidad está en operación en la región empobrecida y ambientalmente degradada de la costa del mar de Aral en Kazajistán, donde se orienta a promover la participación local, además de llevar a cabo las actividades habituales de demostración y capacitación. Éstas incluyen la producción de hortalizas gracias a la introducción del riego en suelos salinizados, la plantación de árboles por intervención de la comunidad para mejorar las condiciones ambientales, la introducción de alevinos en el lago para repoblar sus aguas, y otros proyectos piloto de mejoramiento ambiental destinados a concientizar a la población de la posibilidad de mejorar las condiciones de vida y los ingresos en la región.

Demostración de seguridad alimentaria para la finca familiar

Este modelo es apropiado para casi cualquier tipo de agricultura de subsistencia, en especial de secano. Su propósito es crear seguridad alimentaria a nivel familiar por medio de la introducción de prácticas de cultivo mejoradas de bajo costo, sobre todo riego en pequeña escala para la producción de granos básicos y de hortalizas como cultivo comercial. Se promueve, cuando es del caso, el uso de especies de polinización abierta y de semillas híbridas. Entre los componentes importantes de esta modalidad están la capacitación en técnicas de cultivo mejoradas y la formación del individuo y de grupos de agricultores en el manejo de dinero como elemento de la producción

Esta modalidad ha sido implantada en Kobo, una región periférica de Etiopía, y en la llanura de Gahtalai en Eritrea, en proyectos de reasentamiento agrícola basados en pequeñas fincas familiares para la generación de ingresos.

Red de centros de consultoría en agronegocio y servicios empresariales

Ésta es un configuración relativamente nueva, destinada específicamente a ayudar en el proceso de privatización y desarrollo de las nuevas repúblicas del Asia central.

Los centros tienen por objeto proveer asistencia en la elaboración de planes técnicos y comerciales, la introducción de tecnologías y gestión apropiadas, en pequeñas y medianas empresas de agronegocio que operan en condiciones económicas de mercado. Los centros ayudan también a nuevas empresas de agronegocio a identifar y asignar financiamiento bancario y otros recursos de capital de desarrollo.


Algunos puntos preocupan constantemente a quienes participan en la gestión de esas unidades de demostración. Ante todo, es imprescindible ajustarse a las condiciones específicas de los beneficiarios. Formulado el programa, se debe preguntar: Es aplicable al beneficiario? Cómo adaptar los resultados a las condiciones de otro lugar? Uno de los rasgos prácticos de estos modelos es que son apropiados para las condiciones en zonas periféricas, donde se tiene menos acceso a la tecnología y a otros servicios necesarios para mejorar el nivel de vida.

El desarrollo es un proceso largo y complejo. Debemos recordar que estas modalidades de cooperación técnica son sólo un medio para reforzar el proceso de desarrollo. Muchas preguntas siguen abiertas. El proceso de exploración y estudio debe proseguir.

 
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