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Lo Mejor del Saber Israeli

24 abr 2003
 REVISTA SHALOM, 2001, No. 2
 EDITORIALACUICULTURA40 AÑOS MCTCINFORMES IPALACGIFRID
 ABORIGENUNA BODAINFORMESNOTICIASASOC.SHALOMEGER
 
     
Lo Mejor del Saber Israeli
 
 

 

 

Sheenan Harpaz and Tal Kipnis

Durante 25 años, el GIFRID (Fondo Germano-Israelí de Investigación y Desarrollo Internacional), una organización no gubernamental sin afán de lucro, ha actuado en países en desarrollo promoviendo la investigación agrícola adaptativa, la capacitación y el desarrollo, en algunos casos en cooperación con MASHAV. Durante este período, el GIFRID, con el apoyo financiero del organismo alemán Deutsche Welthungerhilfe (Ayuda Alemana Mundial contra el Hambre), ha enfocado sus actividades en la promoción del desarrollo agrícola y rural en muchos países en desarrollo, adaptando la experiencia agrícola de Israel y compartiendo sus conocimientos con esos países, mediante la investigación de campo aplicada, la capacitación de los agricultores, la difusión de información y las actividades de extensión. Con el tiempo, las regiones donde opera han variado, el énfasis se ha desplazado a nuevos temas cruciales y se han desarrollado modalides de operación apropiadas. Durante este período, la interacción de los factores pertinentes (climáticos, edáficos, sociales, demográficos, económicos y administrativos) se ha hecho mucho más compleja. Ahora, en los albores de un nuevo siglo y un nuevo milenio, los problemas que han venido agobiando a los países en desarrollo, como la inseguridad en el suministro de alimentos básicos y la inadecuada nutrición, la lentitud del desarrollo rural, la insuficiente atención médica y la ubicua contaminación, están aún sin resolver.

El GIFRID, al igual que otras ONGs, comenzó a asistir a los países en desarrollo en la modernización de las prácticas agrícolas tradicionales, haciendo hincapié en especial en el pequeño agricultor. En sus 25 años de operación, el GIFRID ha difundido en muchos países la experiencia de Israel sobre una variedad de temas de agricultura y desarrollo rural. La labor que ha realizado en estos cinco lustros ha abarcado 39 países, con 176 proyectos financiados; 619 becarios han recibido formación, mayormente en los cursos de MASHAV en Israel; muchos otros han participado en cursos en el lugar, organizados en relación con proyectos patrocinados por el GIFRID en países en desarrollo, a menudo en colaboración con el CINADCO.

Al iniciarse un nuevo siglo, las tareas por realizar son aun mas exigentes, requieren más saber, más transferencia intensiva de tecnología, enfoques más integrados y más amplia participación, sin alterar por ello el entorno sociocomunal rural tradicional. El GIFRID, señala el Prof. Amram Ashri, de la Facultad de Agricultura, Alimentos y Ciencias del Medio Ambiente de la Universidad Hebrea de Jerusalén en Rehovot, seguirá respondiendo en los próximos años a las necesidades de los países en desarrollo y compartiendo con ellos, por medio de sus proyectos, lo mejor de los conocimientos de Israel.

Shalom informa acerca de dos proyectos principales que patrocina actualmente el GIFRID -de un total de diez, más 10 miniproyectos y programas de capacitación- y que ilustran la naturaleza y alcance de sus actividades.

 
 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Arroz con camarones

Uso de sustancias atrayentes para promover el crecimiento del camarón de agua dulce criado en arrozales en la India (proyecto N 171)

Dr. Sheenan Harpaz

Antecedentes

El camarón de agua dulce (Macrobrachium rosenbergii), que vive en la mayor parte de los hábitats de agua dulce de la India, alcanza precios elevados en los mercados locales y de exportación. La cría en arrozales de camarones alimentados con péllets de pienso comprimido puede aumentar significativamente los ingresos de los agricultores. Sin embargo, los péllets, que representan el 60% de los costos de producción, se disgregan en el agua antes de que los camarones, que se desplazan lentamente, lleguen a consumirlos. El uso de sustancias atrayentes adecuadas y de costo bajo puede mejorar la tasa de consumo de los péllets. También puede ayudar a superar las dificultades que presenta la captura de los camarones en los arrozales, porque durante la cosecha existe el peligro de aplastarlos y, además, tienden a esconderse en el fango. Por otra parte, la aplicación de pesticidas a los campos de arroz es muy dañina para los camarones.

Objetivo

Identificar atrayentes químicos de bajo costo que ayuden al camarón a localizar los péllets, incrementen la tasa de consumo y faciliten la captura, así como desarrollar medios conducentes a eliminar el uso de pesticidas.

Trabajo realizado

El Dr. Sheenan Harpaz (Jefe del Departamento de Acuicultura) de la Organización de Investigación Agrícola, Centro Volcani, y el Sr. Shekhar Bhadsavle de la ONG Green Earth, en Maharashtra, India, aunaron sus fuerzas para llevar a cabo el estudio.

Las investigaciones realizadas en Saguna Baug (Finca Experimental de Green Earth) y en la Estación gubernamental de Karjat (especializada en la evaluación de variedades de arroz), identificaron quimioatrayentes naturales baratos, localmente asequibles. Se realizaron ensayos en varios estanques grandes con esas sustancias y con trampas para atrapar insectos con luz y con feromonas. Los quimioatrayentes mejoraron la tasa de crecimiento de los camarones y también la de captura por medio de trampas con cebo. El uso de trampas para insectos permitió suprimir la aplicación de pesticidas sin reducir la cosecha de arroz; el rendimiento tampoco se redujo por causa de la presencia de los camarones. Se observó, asimismo, que introduciendo en los arrozales camarones criados en viveros y utilizando variedades de arroz que macollan rápidamente, produciendo una cobertura vegetal densa, se reducía notablemente el daño causado por predadores. El vivero de camarones que se creó al efecto, siguiendo el modelo israelí, permitirá suministrar a los cultivadores crustaceos jóvenes para poblar sus arrozales. Los experimentos realizados indicaron que en estas condiciones, los camarones alcanzan el tamaño de mercado (más de 40 gramos) durante la temporada de cultivo del arroz, con un 60% de supervivencia. Centenares de agricultores y agentes de extensión asistieron a seminarios realizados en la Finca Experimental y a raíz de ello, cultivadores ofrecieron sus predios para la realización de experimentos adicionales. La asistencia técnica que se otorgó a varias fincas mostró que, con el debido acompañamiento, este método de producción podía tener éxito. Se está llevando a cabo ahora la etapa final del proyecto, que contempla cursos de capacitación para los agricultores, después de los cuales se ayuda a los cultivadores a implementar estanques de doble propósito, para cultivo de arroz y cría del camarón. El Estado Maharashtra ha otorgado al proyecto la más alta distinción agrícola del Estado, la medalla de oro Krishi Bhushan.

Pienso en bolsas

Ensilaje de bajo costo y alta calidad para ganado lechero, producido en bolsas de plástico en Zimbabwe

(Proyecto N 167)

Dr. Tal Kipnis

Antedentes

La cría de ganado lechero en pequeñas explotaciones en las zonas semiáridas de Zimbabwe se ve limitada por la escasez de forraje de buena calidad y bajo costo durante los meses de la estación seca. Para hacer frente al problema, este proyecto ha desarrollado una tecnología de ensilado en bolsas de plástico, de forraje fresco producido en la estación lluviosa, para uso en la temporada seca.

Objetivo

Estudiar la aplicación de esa tecnología en pequeñas fincas, a fin de estimular el desarrollo de explotaciones lecheras viables.

Trabajo realizado

El número de fincas lecheras comerciales de Zimbabwe ha disminuido en los dos últimos decenios. En opinión de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), el sistema de producción de las pequeñas fincas ofrece la mejor base para el aumento de la producción nacional. Con este propósito, el gobierno de Zimbabwe ha emprendido el Programa de Desarrollo Lechero (DDP), para elevar la producción de leche y abastecer este alimento en mayor cantidad al mercado nacional, lo que contribuirá también al desarrollo rural.

Sin embargo, en las zonas semiáridas de Zimbabwe, la productividad de las vacas lecheras es baja y no garantiza ingresos suficientes al productor. Hasta la fecha, la mayor limitación ha sido la escasa disponibilidad de piensos de calidad razonable en la estación seca, que se prolonga unos siete meses por año. Ello se refleja en una baja producción lechera y una baja fertilidad del ganado.

En la estación lluviosa se produce forraje sin riego, pero en la agricultura tradicional, éste no se conserva para la estación seca. La preparación de heno en las condiciones de la región es difícil, pero el ensilado de forraje, debidamente realizado, puede asegurar una producción ininterrupida de leche a lo largo de la estación seca. Ahora bien, la tecnología moderna de ensilado tiene un costo elevado, fuera del alcance del pequeño productor.

Un equipo de científicos del Centro Volcani de la Organización de Investigación Agrícola en Bet Dagan, integrado por el Dr. Tal Kipnis (jefe del proyecto y experto en fitofisiología de forrajes), el Dr. Gilad Ashbell, el Dr. Zwi Weinberg, la Sra. Yaira Hen y el Sr. Avi Azrieli, propusieron usar una tecnología sencilla, barata y fiable de ensilado en bolsas de plástico. Para ponerla a prueba, se emprendió un proyecto apoyado por el Fondo Germano-Israelí de Investigación y Desarrollo Internacional (GIFRID), en colaboración con la Dra. Marion Titterton y la Sra. Bárbara Massdorp, de la Universidad de Zimbabwe, y el Sr. Owen Mhere, de la Estación de Investigación de Matopos, situada en un área semiárida. Los resultados del proyecto demuestran que es posible producir ensilaje de alta calidad utilizando una tecnología de bajo costo, conservando un pasto tropical (sorgo o pasto elefante), cultivado en asociación con una leguminosa tropical como dolichos o frijol de careta, todos los cuales son cultivos bien adaptados a las condiciones locales.

La tecnología aplicada comprende la cosecha manual de esos cultivos, su corte, a mano o a máquina, y su introducción manual en costales o bolsas de plástico de tamaño tal que puedan ser acarreados fácilmente por cualquier miembro de la familia. Los resultados indicaron que el ensilaje así preparado era muy bueno en apreciación visual y sensorial, tenía un pH bajo y un bajo conteo de levaduras y mohos, y presentaba pérdidas aceptables de materia seca. Esos resultados se obtuvieron pese a que la atmósfera en el interior de las bolsas no era perfectamente anaerobia, condición que se suele considerar necesaria para la obtención de un ensilaje de alta calidad. Se supone que ello se debe a que los ácidos grasos volátiles producidos en la fermentación del ensilaje quedan retenidos en las bolsas, creando un entorno desfavorable para la proliferación de microorganismos nocivos.

Cuarenta agricultores en el área de Gulathi, cerca de la Estación de Investigación de Matopos han estado produciendo ensilaje por ese método durante dos años. Pese a la grave sequía del primer año, ampliaron el área sembrada con esos cultivos hasta un promedio de 0,3 ha por finca y este año, gracias a las abundantes lluvias, han producido un promedio de 150 bolsas de ensilaje (entre 90 y 360 por finca), con unos 16 kg de ensilaje en cada una. Una bolsa es suficiente para alimentar una vaca durante dos días.

Los ensayos de alimentación han mostrado que las vacas de razas indígenas y cruzadas (Jersey Tuli o Jersey Nkuni), que además de pastar reciben un suplemento de 8 kg de ensilaje diarios, tienen un peso satisfactorio a la parición, contrariamente a las que no reciben tal suplemento. Ciento cincuenta bolsas bastan para alimentar dos vacas lecheras (las que posee en promedio un pequeño productor) durante los tres meses del período seco anteriores a la parición y los dos primeros meses de la lactación. Como las mayoría de las vacas paren en octubre, un mes antes de las lluvias, se asegura así una buena condición física de la vaca al parir, así como un máximo potencial de producción de leche postparto sin deterioro de la condición física. De este modo se puede asegurar un rendimiento razonablemente rápido de este ramo de producción.

Los cultivos forrajeros y su uso en la preparación de ensilaje han despertado un amplio e intenso interés entre los agricultores y agentes de extensión de la zona. En las dos últimas campañas de cultivo, más de 500 cultivadores, agentes de extensión y funcionarios y científicos de ONGs y de ministerios han venido a observar cómo se realiza en la práctica el cultivo de forrajes, su cosecha y la preparación de ensilaje. Muchos agricultores de localidades vecinas están visitando ahora a los de Gulathi por inciativa propia, sólo para ver como se realiza el ensilado y se sabe de varias comunidades que están planeando introducir la cría de ganado lechero con base en esa tecnología.

La cooperativa de productores de leche de Gulathi está afiliada ahora al Proyecto de Desarrollo Lechero, que facilita la recolección y comercialización de su leche. Es una de las primeras cooperativas de la zona semiárida de Zimbabwe que han sido aceptadas en el DDP.

Este exitoso proyecto ha atraído la atención de organizaciones internacionales en cuanto a la importancia de ofrecer ayuda en la difusión del sistema de conservación de forraje. Como consecuencia de ello, se ha propuesto establecer 40 unidades demostrativas en Zimbabwe. La producción y conservación de forraje han sido señalados como uno de cuatro puntos prioritarios para ser atendidos por la Sociedad de Tierras de Pasto Animal de Zimbabwe. La FAO, además de aportar fondos, está planeando un seminario regional para agentes de extensión de los países de la Comunidad de Desarrollo de África del Sur sobre cultivo y ensilado de forrajes. También se planea publicar un manual para uso de los extensionistas.

El Dr. J. de Castro, Oficial de Producción y Salud Animal de la FAO en la Oficina Subregional para África oriental y meridional, escribe en su evaluación del proyecto:

"Considero que ésta es una evolución muy favorable para la producción lechera en las pequeñas fincas de las zonas semiáridas de África meridional, ya que la larga estación seca impone a los productores de leche una severa limitación a la producción regular de leche, que según se ve ahora, puede ser superada."

 
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