El 11 de junio del 2000 los ministerios de gobierno y los directores generales de los ministerios de justicia, de exteriores y comunidad y diáspora (actualmente no existe) decidieron responder positivamente a la solicitud de la Kneset, creando una comisión de esclarecimiento sobre los judíos desaparecidos en la Argentina. El documento que le asigna tales facultades cita que “el gobierno de Israel concede gran importancia a toda la asistencia que se le pueda prestar a las familias de los judíos desaparecidos en la Argentina durante el gobierno militar. Dicha asistencia deberá estar basada en el esclarecimiento de los hechos, localización del lugar donde descansan sus restos mortales y su posterior traslado a Israel.” La comisión sería la encargada de examinar los hechos y recomendar vías de asistencia.
La comisión comenzó su trabajo en julio del 2000. Como primer paso se dirigió al público en general para que los interesados en elevar el caso de su familiar a la misma así lo hicieran. Posteriormente a dicho llamado fueron recogidos testimonios en Jerusalem y en Buenos Aires, así como a través de video- conferencias que tuvieron lugar en Buenos Aires y fueron transmitidas a Jerusalem. A la información recogida se agregó material adicional de los archivos del Ministerio de Relaciones Exteriores. A pesar de que aún no había transcurrido el período exigido por la ley, según pedido especial, el material de archivo del M.R.E.E. fue colocado en manos de dicha comisión. La Agencia Judía, a su vez, posibilitó a investigadores la revisación de su archivo histórico del Departamento de Aliá.
En el mes de julio de 2003 la comisión hizo entrega del informe, con los testimonios recogidos, resultados y recomendaciones a los directores generales del ministerio de relaciones exteriores y de justicia. El informe fue elevado a la comisión de aliá, absorción y diáspora de la Kneset y fue dado a conocer también durante el Plenario, contando con la unánime aceptación por parte de los diputados.
Los familiares que atestiguaron ante la comisión, aún cuando criticaron duramente las funciones de la misma, exigiendo que los responsables fueran traídos a Israel para ser puestos en manos de la justicia, su mayoría absoluta manifestó su agradecimiento al Estado de Israel por la atención prestada y por los esfuerzos volcados en la localización de los restos de sus seres queridos, para su posterior entierro y el descanso de su alma.
El Estado de Israel desea unirse a aquellos Estados que continúan enviando advertencias sobre aquellos sistemas de gobierno que oprimen a ciudadanos que se muestran contrarios a los mismos. Se espera que más pueblos se unan a este llamado y no se den por vencidos.
En este sitio se encuentra el informe completo, en hebreo y en español. Los testimonios aparecen en hebreo y parte de ellos en español. Para ampliación del trasfondo de los hechos se ha agregado material de referencia en hebreo, español e inglés.