Buenas tardes,
Quiero agradecerle a usted, el Presidente de Egipto, Sr. Hosni Mubarak, por su bienvenida iniciativa y su gentil hospitalidad en esta importante cumbre. Todos esperamos y oramos porque este día sea recordado como el día en que el proceso empezó a avanzar hacia su conclusión, hacia la meta de una vida tranquila, digna y pacífica para todos los pueblos del Medio Oriente.
También deseo extender mis congratulaciones a Su Majestad, el Rey Abdala, por el nacimiento de su hijo Hashem y por su cumpleaños. Ojalá viva usted una larga vida llena de alegría, y pueda guiar a su pueblo a la tranquilidad y prosperidad y ojalá todos juntos podamos estrechar las relaciones entre nosotros.
Congratulaciones también para usted, el Presidente de la Autoridad Palestina, Sr. Mahmud Abbas, por su impresionante triunfo en las elecciones a la Autoridad Palestina. Su victoria y el camino por el cual usted desea conducir a su pueblo pueden marcar una dirección de cambio real para su pueblo, que afectará a toda la región. Espero que usted pueda guiar a su pueblo por el camino de la democracia y la observancia de la ley y el orden, hasta el establecimiento de un estado palestino independiente y democrático.
El año 2005 empezó como un año de gran oportunidad para todos los pueblos de la región, y sobre todo para israelíes y palestinos. Debemos asegurar que esta oportunidad no se pierda.
Tenemos la oportunidad de salir del camino de sangre que nos ha sido impuesto en los últimos cuatro años. Tenemos la oportunidad de iniciar un nuevo camino. Por primera vez en mucho tiempo, existe en nuestra región una esperanza de un futuro mejor para nuestros hijos y nuestros nietos.
Debemos avanzar cautelosamente. Es una oportunidad muy frágil que los extremistas querrán hacer estallar. Ellos quieren cerrarnos la oportunidad y dejar que nuestros dos pueblos se hundan en su sangre. Si no actuamos ahora - ellos podrán tener éxito.
Existe una sola respuesta para ellos: Debemos anunciar hoy aquí que la violencia no triunfará, que la violencia no podrá asesinar la esperanza. Debemos todos comprometernos a no aceptar una solución temporaria, a no permitir que la violencia levante cabeza, sino a actuar juntos, determinados, para desmantelar la infraestructura terrorista, desarmarla y someterla de una vez por todas. Sólo desmoronando el terror y la violencia podremos construir la paz.
No tengo la intención de desperdiciar esta oportunidad - porque no podemos dejar que el nuevo espíritu que brinda esperanza a nuestros pueblos nos pase y nos deje con las manos vacías.
Es por eso que hemos actuado rápido y con determinación, comprendiendo las necesidades del lado palestino. En los últimos días hemos alcanzado una serie de entendimientos con nuestros colegas palestinos, que permitirán ofrecer a ambos pueblos tranquilidad y seguridad en el futuro próximo. Hoy, en mi encuentro con el Presidente Abbas, acordamos que todos los palestinos cesarán todos los actos de violencia contra todos los israelíes en todas partes, y paralelamente, Israel cesará toda su actividad militar contra todos los palestinos en cualquier lugar. Tenemos la esperanza de estar iniciando hoy un nuevo período de tranquilidad y esperanza. Más aún, acordamos el proceso de transferencia de la responsabilidad de seguridad por las zonas palestinas. He informado al Presidente Abbas nuestra intención de adoptar una serie de medidas destinadas a crear confianza: pronto liberaremos a cientos de prisioneros palestinos, y también estableceremos un comité conjunto para estudiar futuras liberaciones de prisioneros.
Queremos mantener un diálogo genuino y honesto con la finalidad de transformar estos primeros pasos en una base sólida para la cimentación de nuestras relaciones.
Estoy decidido a sacar adelante el Plan de Desconexión que he iniciado. El Plan de Desconexión fue iniciado como una decisión unilateral. Ahora, si surge un nuevo cambio en el lado palestino, la desconexión puede traer esperanza y convertirse en un nuevo punto de partida para un proceso coordinado y exitoso.
El Plan de Desconexión puede pavimentar el camino para la implementación de la Hoja de Ruta, a la cual estamos comprometidos y la cual queremos implementar. Estamos preparados para cumplir activamente nuestras obligaciones y esperamos que la otra parte lleve a cabo las suyas.
Sólo acciones y no palabras - ésta es la única forma de obtener la visión de dos estados que vivan uno junto al otro en paz y tranquilidad.
Con su permiso, quiero dirigirme a los ciudadanos de ambos pueblos:
A nuestros vecinos palestinos, les aseguro que tenemos una intención genuina de respetar su derecho a vivir en forma independiente y digna. Ya he dicho que Israel no desea continuar gobernándolos y controlando su destino. Nosotros en Israel hemos tenido que despertar dolorosamente de nuestros sueños y estamos determinados a superar todos los obstáculos que puedan aparecer en nuestro camino para hacer realidad la nueva oportunidad que se ha creado.
Ustedes, también, deben probar que tienen la fuerza y el coraje de hacer transigencias, de abandonar sueños irreales, someter a las fuerzas que se oponen a la paz y vivir en paz y respeto mutuo al lado de nosotros.
A los ciudadanos de Israel, les digo: hemos pasado años difíciles, hemos afrontado las más dolorosas experiencias y las hemos superado. Tenemos el futuro por delante. Debemos adoptar medidas difíciles y controversiales, pero no podemos perder la oportunidad de tratar de alcanzar lo que hemos deseado durante tantos años: seguridad, tranquilidad y paz.
Y un llamado final a nuestros anfitriones y a los líderes árabes de la región: démonos la mano y creemos una nueva atmósfera de apertura y tolerancia en nuestra región. Juntos podemos construir un dique contra las fuerzas radicales del ayer que amenazan con arrastrarnos en un torbellino de sangre y odio. Juntos podemos promover relaciones entre nosotros y encender un primer rayo de esperanza para todos los pueblos del Medio Oriente. Juntos, podemos asegurar a nuestros pueblos una vida de libertad y estabilidad, prosperidad y paz.
Ojalá todos seamos merecedores de esta gran oportunidad que se nos ha ofrecido.