LogoAlt
 
MFAES     2000_2009     2005     Un Pueblo Libre: El Índice de Democracia

Un Pueblo Libre en Nuestra Tierra: El Índice de Democracia

1 abr 2005

Asher Arián

Israel ocupa el sexto lugar entre los 35 países medidos en el Índice respecto a su sistema de verificaciones y balances.

La posición de Israel en los derechos sociales e igualdad es similar a la de Estados Unidos e Inglaterra

El Índice de Democracia

La posición de Israel como democracia entre los otros países occidentales es sometida a un constante examen a la luz de las singulares condiciones bajo las cuales existe. Gran parte de este escrutinio proviene de Israel mismo, que se ve comprometido a mantener las más altas normas internacionales establecidas por otros sistemas democráticos. Dos de los mayores desafíos a su compromiso de adherirse a esas normas son su preocupación por la seguridad y la naturaleza multifacética de su sociedad. Israel es una de las pocas democracias reconocidas que hace frente a un constante desafío por parte de minorías nacionalistas, grupos étnicos y diversas facciones religiosas.

Muchos de los ciudadanos de de Israel llegaron de países democráticos o tienen lazos personales con esos países. Aunque los vecinos inmediatos de Israel son regímenes autoritarios o totalitarios, la mayoría de los israelíes se identifica con la cultura y las normas de Occidente. Los logros de Israel en las áreas de las ciencias, la tecnología, los deportes y otros son clara demostración del hecho que Israel se ubica a la par de los estados democráticos más establecidos, estables y avanzados del mundo. Si Israel logra mantener con éxito los ideales democráticos en su entorno, y si su gente cree que estos ideales están siendo alcanzados, es el tema del "Índice de Democracia", un estudio comparativo iniciado por el Centro Guttman en el Instituto Israelí por la Democracia.

El Índice mide diversos componentes democráticos en Israel frente a un número de indicadores principales aceptados internacionalmente, que caracterizan una democracia en términos de su aspecto representativo y por las normas y valores que acompañan a este tipo de sistema político. El índice clasifica los rasgos democráticos de Israel frente a los de otras 35 democracias establecidas, así como su posición dentro de su propia gente.

En el estudio, Israel aparece favorablemente en los aspectos institucionales de la democracia, donde se clasifica entre países como Dinamarca, Holanda y Finlandia. Estos aspectos incluyen representación, participación, cantidad de corrupción percibida, revisiones y balances y rendición de cuentas. Israel recibe buena calificación en el área de representación y se clasifica sexto entre 35 países respecto a su sistema de verificaciones y balances. A pesar de la disminución de la participación en las elecciones de los últimos años, los israelíes todavía acuden a participar en el proceso electoral en grandes números en comparación con otros países democráticos.

Israel se clasifica en el tercio superior entre otros países occidentales en las áreas de la participación de la mujer en la política y la libertad económica
(Foto: Ministerio de Relaciones Exteriores de Israel)

Afectado por sus preocupaciones de seguridad y el singular desafío que afronta al respecto, Israel se clasifica en el tercio medio de los países en términos de derechos sociales e igualdad (junto con países como Estados Unidos e Inglaterra) y en los asuntos relacionados con la integración de actividad militar y política. En áreas no relacionadas con la composición social o la seguridad, tales como economía y libertad de los sexos, Israel se clasifica en el tercio superior (por ejemplo, Israel se encuentra a la par de Inglaterra, España, Argentina, Irlanda y Estados Unidos en las áreas de la participación de la mujer en política y libertad económica). En las categorías de derechos humanos, igualdad de derechos para las minorías y libertad de prensa, Israel no se ubica tan alto. En estas categorías Israel aparece con otras democracias en su protección de estos valores, pero no llega a alanzar el alto estándar que se ha fijado. El Índice señaló además una tasa de movimiento personal en el gobierno israelí mayor que en otros sistemas democráticos.

Por otra parte, Israel ha demostrado ser un experto en la mantención de su carácter democrático estando bajo fuego. Como resultado de la vida bajo una casi constante coacción, temor y continuas amenazas y actos de violencia, la democracia israelí se ha desarrollado de tal manera que le permite permanecer intacta bajo condiciones casi imposibles. Sin importar los ataques al estado, que ponen a prueba su naturaleza democrática, Israel sigue comprometido a alcanzar las más altas normas de participación democrática. El éxito de Israel se basa en el compromiso de sus líderes y ciudadanos a preservar una forma de vida democrática y su lucha por adherirse a aquellos valores e ideas que caracterizan la vida en una sociedad democrática.

El Índice mide también la percepción y satisfacción israelí con la composición democrática del país. El hecho que el último estudio indicó un descenso en la satisfacción en esta área puede ser considerado como una indicación positiva del deseo del público de luchar por una democracia totalmente desarrollada y de avanzada. La clasificación de Israel en términos de satisfacción del pueblo con la calidad de su democracia se encuentra a la par de España, Suecia, Bulgaria y Polonia.

La mayor sensibilidad de la sociedad israelí frente a aspectos sustanciales de la democracia, tales como la igualdad y la justicia social, las libertades individuales, los derechos humanos y la libertad de expresión puede ser considerada como un indicio de que la actitud israelí hacia estas libertades se está haciendo más aguzada y está ayudando a delinear cómo percibe la sociedad el nivel de democracia en el país. Esta tendencia se puede ver en la creciente conciencia y preocupación expresada por el público frente al status de las minorías, particularmente el sector árabe, y de los elementos más débiles de la sociedad. Los consultados expresaron una mayor preocupación que en el estudio previo, no sólo frente al status de la minoría árabe, sino también respecto a la disparidad social y económica entre los diversos grupos y clases en toda la población.

Se llevó a cabo una encuesta de opinión entre la población más joven, en parte para obtener una visión de lo que se puede prever de la futura generación. Alentadoramente, el estudio encontró que la juventud israelí está más satisfecha que la población adulta con las instituciones políticas nacionales y el funcionamiento de la democracia en Israel. La generación joven demuestra una mayor conciencia respecto a las libertades y las tendencias antidemocráticas, como las restricciones a la libertad de expresión. De esta manera, la democracia parece ser vista cada vez más como una forma de vida intrínseca y apreciada en Israel, y como tal será salvaguardada en el futuro.


El Profesor Asher Arián es un importante miembro del Instituto Israelí por la Democracia en Jerusalem, y es Director del Proyecto de Política de Seguridad Nacional y Opinión Pública en el Centro Jaffe de Estudios Estratégicos en la Universidad de Tel Aviv. Es un distinguido profesor en el Centro de Graduados de la City University de Nueva York y profesor de Ciencias Políticas en la Universidad de Haifa. Es autor de varios libros sobre política y democracia.

El Instituto Israelí por la Democracia es un instituto de investigación independiente y no partidista que fue establecido con el propósito de colaborar en el fortalecimiento de las instituciones democráticas de Israel y delinear sus valores, que aún se encuentran en una etapa formativa.

E-mail to a friend
Print the article
Add to my bookmarks
Also available in
  English
  French
   
 
   
 
     Hebrew     
 
Copyright ©2004 The State of Israel. All rights reserved   Terms of use   Use of cookies