Alocución del presidente Shimon Peres en el aeropuerto internacional Ben-Gurion a la llegada de S.S. el Papa Benedicto XVI a Israel
[en hebreo]
הוד קדושתך האפיפיור בנדיקטוס ה-16,
בשם מדינת ישראל אני מברך אותך ומקדם את פניך בברכת; "שלום".
[Su Santidad el Papa Benedicto XVI,
En nombre del Estado de Israel os doy la bienvenida y os acojo con nuestro tradicional saludo de “Shalom”, Paz.]
[en latín]
Ave Benedicte, princeps fidelium qui hodie terram sanctam visitas.
[Salúdote, Benedicto, prímero entre los fieles, que hoy la Tierra Santa visitas.]
En vuestra visita aquí, a la Tierra Santa, veo una misión espiritual de primer orden, una misión de paz. Una misión para plantar semillas de tolerancia y arrancar las malas hierbas del fanatismo. Aprecio vuestras posiciones y vuestras acciones encaminadas a reducir el nivel de violencia y odio en el mundo.
Estoy seguro de que ésta será una continuación del diálogo entre el judaísmo y el cristianismo en el espíritu de los profetas.
Honro vuestros esfuerzos por alimentar a los hambrientos y aplacar la sed humana de fe, fe en el hombre y en el Creador del Universo. En nuestro país, judíos, cristianos, musulmanes, beduinos, y circasianos viven juntos. Comparten una misma tierra.
Comparten un mismo cielo. Dirigen sus plegarias a Dios Todopoderoso. Cada cual puede orar en su propia lengua y según su propio libro de oraciones, sin injerencia externas.
Israel salvaguarda la absoluta libertad de práctica religiosa y de acceso a los Lugares Santos. Nos sentimos siempre felices de acoger en la Tierra Santa a peregrinos de todas partes del mundo.
Desde los días del patriarca Abraham nuestro antepasado, venimos creyendo que el hombre debe aspirar a ser un invitado deseable y un anfitrión cortés.
La tienda de Abraham estaba abierta por los cuatro costados. Fácil era para el aire puro y el viento entrar por el Norte, el Sur, el Este y el Oeste.
Como dice el libro de Isaías:
כִּי בֵיתִי, בֵּית-תְּפִלָּה יִקָּרֵא לְכָל-הָעַמִּים - ישעיהו פרק נ"ו, פסוק ז'
[Porque mi casa será llamada casa de oración para todos los pueblos - Isaías LVI, 7]
Nuestro país es pobre en recursos pero rico en fe. Nuestro país es mitad desierto, pero hemos construido una economía floreciente con el esfuerzo del capital humano y una sociedad ávida de justicia para cada niño que nace. Hemos hecho las paces con Egipto y Jordania y estamos negociando con los palestinos para llegar a la paz con ellos e incluso llegar a una paz regional conjunta.
Vuestra visita nos brinda una comprensión bienaventurada entre religiones, y extiende la paz a próximos y lejanos. El Israel histórico junto con el Israel renovado reciben con beneplácito vuestra visita, que viene a allanar el camino de la paz de ciudad en ciudad.
Bienvenido seáis a Tierra Santa
Bienvenido a Jerusalén
ברוך הבא בצל קורותינו.
[Bienvenido bajo nuestro techo]